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El Diván

Una servidora de Dios

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A 10 años de comenzar con el ministerio de Mujeres Visionarias, Luz María Sotelo comparte qué tan satisfactorio ha sido el camino

Tras la desaparición de su hermano, Luz María Sotelo buscó las respuestas que dieran paz a su familia y a su corazón, sin imaginar que también encontraría la misión que Dios había preparado para ella.

La historia de la líder de Mujeres Visionarias dentro del cristianismo se remonta al año 2007, cuando gracias a una amiga escuchó el llamado del Señor y sintió su amor a través de su palabra y sus alabanzas.

Luego de asistir a la iglesia asegura que comenzó a recibir “esa paz que sobrepasa el entendimiento del ser humano” y casi de inmediato se comenzó a ordenar su vida, lo cual ahora pretende hacer con las mujeres que se acercan a ella.

“Antes de conocer a Dios yo ya lo hacía (ayudar a la gente), ahora que lo conozco lo hago con más conocimiento, más felicidad y con más retribuciones que él me da a través de mi vida”.

Nace el ministerio

La esposa de Manuel Sotelo y madre de Karen y Kiara asegura que desde que aceptó a Cristo, comprendió que su misión era transmitir a sus semejantes el conocimiento con un sentido humano del espíritu de Dios, por lo que en 2012 comenzó a dar conferencias a otras mujeres, sobre todo a las que trabajan en la empresa de su marido, y luego al resto de la ciudadanía.

Siete años después, en 2019, fundaría la revista Visionarias, que vendría de la mano con su madurez espiritual.

“La revista nació como algo que Dios puso en mi corazón; siempre me ha gustado la lectura porque siento que a través de ella te transportas a lugares, a hechos que te pueden hacer crecer y Dios puso eso en mi corazón, tener una revista, tener un centro de ayuda para la mujer, lo que ha sido muy gratificante”.

Época de cambio

La mujer que combina su rol de “visionaria” con el de madre, esposa y ama de casa, presume de que el ministerio que lidera actualmente se encuentra en crecimiento.

“El año pasado nos concentramos en sacar adelante el centro de ayuda, es decir, ayudamos a la ciudadanía a través de centros comunitarios, a través de las iglesias y nos establecimos con una oficina”.

Las instalaciones de Mujeres Visionarias se encuentran en la calle Lexus número 2220, del fraccionamiento Marquis; aquí las mujeres encuentran terapias psicológicas, consejería y apoyo legal, además de consultas médicas gratuitas, sobre todo aquellas en etapa de embarazo, en quienes se han enfocado en los últimos meses.

Para todas también ofrecen pláticas y talleres que les ayudarán en su crecimiento personal y profesional.

En cuanto a la revista −de publicación mensual− comparte que en este 2022, tanto ella como su equipo, en el que laboran alrededor de 10 personas, están trabajando arduamente en el proceso de cambio y crecimiento que adhiera a nuevos lectores a su visión.

Para ello se añadió una nueva sección, llamada “Conectando con el Mundo”, dirigida a todo aquel que no sea cristiano para que también se sienta identificado con el contenido de cada edición; por medio de esta sección se conoce a gente que impacta a la comunidad.

“Estamos en un reto de crecimiento donde queremos darnos a conocer más y ser más cercanos”, nos confía Luz María.

Primero el Señor

Pero la señora Sotelo está consciente de que nada de esto sería posible sin la ayuda de Jesucristo, de quien se ha convertido en intermediaria con las mujeres fronterizas.

“Mi objetivo y mi visión, todo, siempre es llevar el nombre de Dios a todo el ser humano que pueda leer, que alcance la leer la revista; llevarles un poco de los atributos de él, paz, amor, paciencia, dignidad. Sin Dios no sería posible, realmente soy una trabajadora que está muy contenta de trabajar para él, soy una servidora”, comenta emocionada.

Agrega que los próximos planes son (como siempre) mejorar, crecer y establecerse.

Su mensaje

A través de la revista Luz María Sotelo quiere hacer saber a las mujeres que “somos valiosas, no por lo que tenemos ni por lo que somos, simplemente porque él nos creó con un propósito divino y en base a esa creación nos dio dones y talentos para salir adelante en cualquier situación”.

Asegura que todas estamos preparadas si nos acercamos a Dios y nutrimos nuestro espíritu, pues es lo que nos permitirá lograr todas las metas que nos propongamos.

“Dios me ha dado todas las armas en su palabra para ir venciendo todas las vicisitudes y dificultades que conllevan en la vida de todo ser humano, pero primero hay que entregarnos al Señor”, afirma.

A servant of God

Ten years into the ministry of Mujeres Visionarias, Luz Maria Sotelo shares how fulfilling the journey has been.

After her brother’s disappearance, Luz María Sotelo searched for the answers that would give peace to her family and her heart, without imagining that she would also find the mission that God had prepared for her.

The history of Mujeres Visionarias’ leader within Christianity dates back to 2007 when she heard the call of the Lord and felt his love through his word and his praises.

After attending the church, she began to receive “the peace that surpasses the human being understanding” and almost immediately began to order her life, which she now intends to do with the women who come to her.

“Before knowing God, I was already doing it (helping people); now that I know him, I do it with more knowledge, more happiness and with more retribution that he gives me through my life.”

The ministry is born.

Manuel Sotelo’s wife and mother of Karen and Kiara assure that since she accepted Christ, she understood that her mission was to transmit knowledge with a human sense of God’s spirit to her fellow women. Hence, in 2012 she began to give lectures to other women, especially those who work in her husband’s company, and then to the rest of the population.

Seven years later, in 2019, she would found Visionarias magazine, which would come hand in hand with her spiritual maturity.

“The magazine was born as something that God put in my heart; I have always liked reading because I feel that through it you are transported to places, to facts that can make you grow, and God put that in my heart, to have a magazine, to have a help center for women, which has been very rewarding.”

A time of change

The woman who combines her role as “visionary” with that of mother, wife and housewife boasts that the ministry she currently leads is growing.

“Last year, we concentrated on getting the help center off the ground; that is, we helped the people through community centers, through churches, and we set up with an office.”

The Mujeres Visionarias facilities are located at 2220 Lexus Street, in the Marquis subdivision. Here, women can find psychological therapies, counseling and legal support, as well as free medical consultations, especially those in the pregnancy stage, who have been the focus of the last few months.

They also offer talks and workshops to help them in their personal and professional growth.

As for the monthly magazine, she shares that in 2022, she and her team, around ten people, will work hard on change and growth to attract new readers to their vision.

To this end, a new section was added, called “Connecting with the World,” aimed at anyone who is not a Christian so that they can also feel identified with the content of each edition; through this section, they meet people who impact the community.

“We are in a growth challenge where we want to make ourselves better known and be closer,” Luz María confided.

First the Lord

But Mrs. Sotelo is aware that none of this would be possible without the help of Jesus Christ, whose intermediary she has become with the border women.

“My objective and my vision, everything, is always to take the name of God to every human being who can read, who can read the magazine; to bring them a little of his attributes, peace, love, patience, dignity. Without God, it would not be possible; I am a worker who is very happy to work for him, I am a servant,” she says excitedly.

She adds that her following plans are (as always) to improve, grow and establish herself.

Her message

Through the magazine, Luz Maria Sotelo wants to let women know that “we are valuable, not because of what we have or what we are, simply because he created us with a divine purpose and based on that creation he gave us gifts and talents to get ahead in any situation.”

She assures that we are all prepared if we approach God and nurture our spirit because that will allow us to achieve all the goals we set for ourselves.

“God has given me all the weapons in his word to overcome all the vicissitudes and difficulties that come with the life of every human being, but first we must give ourselves to the Lord,” she says.

“I ask the Lord to be an example for my daughters.”

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El Diván

El reto de ser padre en la actualidad

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El pastor Iván Reveles recuerda sus inicios y cómo ha sido su camino en el pastoreo dónde ayuda a otras personas a encontrar su propósito en la vida

En la edición del Día del Padre, Visionarias tiene la oportunidad de platicar con el pastor Iván Alberto Reveles Carbajal, quien nos relata cómo comenzó a predicar cuando solo tenía 10 años de edad.

Actualmente, está casado con Mariana Longoria Muñoz y tiene dos hijos, Levi y Luca, de 14 y 7 años, respectivamente.

Reveles Carbajal recuerda que cuando tenía 7 años entregó su vida  a Cristo, luego de que una tía invitó a su familia a una iglesia cristiana, donde la maestra del ministerio infantil preguntó quién quería recibir a Jesús en su corazón,  siendo El pastor  Iván uno de los que pasó al frente y tras repetir la oración “Jesús y dijo amén”, sintió que algo invadía su cuerpo.

A partir de ese momento tuvo una transformación radical, pues era un niño muy rebelde, mal hablado y mimado por sus abuelos, además de que su padre le inculcaba que debía ser fuerte y no mostrar debilidad.

También recuerda que su tío era comandante de la Policía Judicial Federal, por lo que siempre había querido ser policía, pero él no quería que se involucrará en ese ambiente, así que frustró sus intentos de ingresar a la corporación.

Sus inicios

En una ocasión, nos comenta el hijo de Alberto Reveles Caraveo y Susana Carbajal Orozco, un predicador lo vio y le dijo que Dios tenía un propósito para él, oró por él y sus dones se activaron, comenzó a predicar; sin embargo, al inicio en su pastor no encontró una guía espiritual, sino una competencia espiritual.

Tras lo anterior comenzó a ir a diversas iglesias a predicar, apoyado por sus padres y posteriormente,  del hermano Elías Serrano, quien lo ayudó, enseñó y viajó por muchos países, aprendió a estudiar la Biblia, la hermenéutica y a profundizar en el Evangelio. Y aunque buscó estudiar Teología en Ciudad Juárez, no pudo ingresar a ningún instituto, pues había concluido la preparatoria a los 16 años,  luego terminó la maestría en Ministerio Pastoral a los 19 años.

Su idea era ya no predicar, pero entonces una misionera canadiense le dijo: “Dios dice que vas a ser pastor, te vas a casar muy pronto y tu esposa está en Ciudad Juárez”, tras  un encuentro con  Mariana, se enamoró de ella y a los tres meses se casaron.

Una vez casado, decidió poner una agencia aduanal, en un comienzo les fue muy bien económicamente, sin embargo, Dios le comenzó a hablar sobre el pastorado y le empezó a cerrar las oportunidades. En un sueño, le preguntó ¿por qué le había cerrado todas las puertas?, y él le respondió: “para que voltees al cielo, porque tu ayuda no está alrededor, soy yo”.

Así, a los 22 años comenzó con la iglesia con apoyo de su esposa, sus padres, hermanas, cuñada y suegra, de quien era la casa que utilizaba como iglesia.

Dios en su vida

“Dios para mí ha sido como un papá, ha sido mi mejor mentor y maestro, él ha estado en mi día a día”, dice el pastor, quien agrega que en sus primeros años en Dios escuchaba la voz que lo guiaba, y cuando su papá falleció, quien siempre fue su apoyo, comenzó a recorrer el camino de la orfandad, sin embargo, un día dejó de ver a Jesucristo como un jefe o un mentor y comenzó a verlo como un padre.

En la actualidad

El pastor consideró que actualmente se vive una etapa complicada, para el hombre y menciona: “yo tengo que formar esposos, padres, líderes, hombres de verdad, es una tarea de enseñarles  cómo deben tratar a una mujer con respeto, con honra, que no es un objeto sexual y que no fue creada para su satisfacción”.

Por lo cual comenta  “para mí ser hombre es una formación de carácter, por ello, hoy tiene una gran responsabilidad, ante el machismo y el feminismo”.

Además, dijo que como papá aconseja instruir y  escuchar a los hijos, “no demos el consejo que no están pidiendo, invertir tiempo y no darles carta abierta en la tecnología, además de tener una mente más abierta, para apoyarlos y entender lo que están enfrentando en el mundo”.

Refirió que él con sus hijos diariamente ora con ellos, y luego ora por ellos, pues considera que el mundo “quiere tomar nuestro papel de padres, de formar y apoyar”, por lo cual, los padres y pastores deberían coadyuvar para ayudar a los hijos a encontrar su identidad y propósito en la vida.

Actualmente, el pastor Iván Alberto Reveles Carbajal lidera la Iglesia Cristiana “Linaje Bendito”, ubicada en la calle Melquiades Alanis no. 6485, San Lorenzo, Ciudad Juárez, Chihuahua. Bajo su guía, la iglesia continúa creciendo y ayudando a las personas a encontrar su propósito en la vida.


The challenge of parenting today

Pastor Iván Reveles recalls his beginnings and journey in pastoring, during which he helped others find their purpose in life.

In this Father’s Day edition, Visionarias talks with Pastor Ivan Alberto Reveles Carbajal, who tells us how he began preaching when he was only ten.

He is married to Mariana Longoria Muñoz and has two sons, Levi and Luca, 14 and 7, respectively.

Reveles Carbajal recalls that when he was seven years old, he gave his life to Christ after an aunt invited his family to a Christian church, where the children’s ministry teacher asked who wanted to receive Jesus in his heart, being Pastor Ivan, one of those who came to the front and after repeating the prayer “Jesus and said amen,” he felt something invade his body.

From that moment on, he underwent a radical transformation because he was a very rebellious child, bad-mouthed and spoiled by his grandparents. His father also taught him to be strong and not show weakness.

He also remembers that his uncle was a commander of the Federal Judicial Police, so he had always wanted to be a policeman. However, his uncle did not want him to get involved in that environment, so he frustrated his attempts to join the corporation.

His beginnings

Says the son of Alberto Reveles Caraveo and Susana Carbajal Orozco; on one occasion, a preacher saw him and told him that God had a purpose for him. The preacher prayed for him, and his gifts were activated. He began to preach; however, in the beginning, in his pastor, he did not find a spiritual guide but a spiritual competitor.

After this, he began to go to different churches to preach, supported by his parents and later by Brother Elias Serrano, who helped him, taught him, and traveled to many countries; he learned to study the Bible hermeneutics and to deepen in the Gospel. Although he sought to study theology in Ciudad Juarez, he could not enter any institute because he had finished high school at age 16 and then finished the Master’s degree in Pastoral Ministry at age 19.

His idea was not to preach anymore, but a Canadian missionary told him, “God says you are going to be a pastor. You will get married very soon, and your wife is in Ciudad Juarez.” After a meeting with Mariana, he fell in love with her, and after three months, they married.

Once married, he decided to start a customs agency; at first, they did very well economically, but God began to speak to him about the pastorate and closed the opportunities. In a dream, he asked him why he had closed all the doors, and he answered him: “So that you turn to heaven because your help is not around, it is me.”

So, at 22, he started the church with the support of his wife, parents, sisters, sister-in-law, and mother-in-law, whose house he used as a church.

God in his life

“God has been like a dad to me. He has been my best mentor and teacher; he has been in my day-to-day life,” says the pastor, who adds that in his early years in God, he listened to the voice that guided him. When his dad passed away, who was always his support, he began to walk the path of orphanhood. However, one day, he stopped seeing Jesus Christ as a boss or a mentor and began to see him as a father.

At present

The pastor considered that men today are in a complicated stage, and he mentioned: “I have to form husbands, fathers, leaders, real men. It is a task to teach them how to treat a woman with respect and honor, that she is not a sexual object, and that she was not created for their satisfaction.”

For this reason, he commented, “For me, being a man is a formation of character; therefore, today, he has a great responsibility in the face of machismo and feminism.”

In addition, he said that as a father, he advises instructing and listening to his children, “do not give advice that they are not asking for, invest time, and do not give them an open letter in technology, besides having a more open mind, to support them and understand what they are facing in the world.”

He said he prays with his children daily and then for them because he considers that the world “wants to take our role as parents, to form and support”; therefore, parents and pastors should help their children find their identity and purpose in life.

Pastor Iván Alberto Reveles Carbajal currently leads the Christian Church “Linaje Bendito,” located at Melquíades Alanís St. no. 6485, San Lorenzo, Ciudad Juarez, Mexico. 6485, San Lorenzo, Ciudad Juárez, Chihuahua. Under his guidance, the church continues to grow and help people find their purpose in life.

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El Diván

‘Dejen que sea Dios el que haga las cosas’

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La Pastora Alma Cristina de Santiago cuenta a Visionarias cómo conoció al Señor Jesucristo y sobrevivió a una vida de  excesos.

A través de diversos medios diariamente conocemos historias de violencia, drogas y abuso, pero poco escuchamos sobre testimonios que hablan de sobrevivencia, como por ejemplo el de la Pastora  Alma Cristina de Santiago, quien conoció a Dios cuando se encontraba en un fondo muy oscuro.

El enemigo en casa

Siendo la cuarta de cinco hermanas, Alma Cristina fue parte del abuso al que eran sometidas por su propio padre, un hombre al que describe como inteligente y muy preparado, por lo que a muchos les costó creer lo que era capaz de hacer a sus hijas, incluso a su madre, quien aún así decidió denunciarlo a la policía.

Cuenta que fue cuando tenía 10 años que su mamá se enteró de lo sucedido y a partir de ahí sus vidas cambiaron para siempre, empezando por perder la comodidad a la que estaban acostumbradas, pues era él quien llevaba el sustento a casa, mientras su madre se dedicaba a ellas.

Pero el encarcelamiento del hombre que se suponía debía protegerlas, no acabó con el martirio de las mujeres, pues ahora debían enfrentar las amenazas que la familia paterna les hacía, así como las necesidades que cada día se volvían más frecuentes.

Comienza la caída

La madre de la pastora sentía  que las había traicionado y el tener que dejarlas solas para trabajar y poder darles de comer, creía que las había traicionado, por lo cual  se refugió en el alcohol, lo que nubló el pensamiento de la pequeña Alma Cristina.

“Por ver a mi mamá triste y como lloraba empecé a llenar mi corazón como de mucha rabia y mucho rencor”, recuerda nuestra entrevistada.

Al crecer prácticamente solas, ella y sus hermanas, comenzaron a juntarse con supuestos amigos que las llenaban de regalos de dudosa procedencia, especialmente uno, el cual cuando ella cumplió 15 años le obsequió un auto, comprado con dinero producto de la venta de drogas.

Poco a poco Cristina comenzó hacer uso de las drogas y el alcohol a inmiscuirse en ese “ambiente”, pues creía que ahí se olvidaría de sus necesidades.

“Comenzamos a conocer a otro tipo de personas, gente de altos mandos,  comenzamos a conocer gente que andaba movida en el narcotráfico muy tremendamente… ahí fue donde mis hermanas y yo entramos en esa vida y empezamos con el consumo y narcomenudeo en el narcotráfico”.

18 años después

Han pasado 18 años desde que Alma Cristina tocó fondo y con el tiempo logró sobrevivir  la adversidad y superar ese mundo de droga y narcotráfico.

Ella nos cuenta que el amor y el deseo de estar con sus hijos la hizo agarrarse de la fe y el amor de Dios para poder cambiar, fue muy difícil pero no imposible, comenzó una vida entregada a la palabra de Dios, como también a la iglesia,   se convirtió en guía y directora del centro de rehabilitación donde le cambió la vida, ahí se enamoró del líder que la recibió el pastor Fernando Hernández Marin y con quien formó la familia que tanto quería.

Ahora, ambos convertidos en pastores, sirven al Señor y están al frente de la congregación llamada  Renovación en el Espíritu Santo, el templo está ubicado en las calles Andrés Ortiz y Alberto Álvarez número 9540, en Juárez Nuevo.

La pastora Alma Cristina y su familia trabajan con mujeres y hombres con problemas de adicciones, atienden comedores de niños de bajos recursos y son apoyo en su educación.

Llevan el evangelio a colonias o zonas sumidas en la drogadicción y trabajan de la mano con la Universidad Pedagógica Nacional del Estado de Chihuahua (UPNECH) Universidad Autónoma de Ciudad Juárez (UACJ), a cuyos alumnos ofrecen realizar prácticas en sus diversas actividades, todo tomados de la mano de Dios y con el objetivo de encaminar las familias.

“Creemos mucho en la restauración de la familia”, dice esta visionaria, quien hoy, después de ver a los ojos la maldad y el mundo oscuro, se dice afortunada, feliz, plena y muy agradecida con el Señor Jesucristo por haberlo conocido.


Let it be God to do things

Alma Cristina de Santiago tells Visionarias how she met the Lord Jesus Christ and survived a life of excess.

Through various media, we know daily stories of violence, drugs, and abuse, but little do we hear about testimonies that speak of survival, such as that of Alma Cristina de Santiago, who met God when she was in a very dark background.

The Enemy at Home

Being the fourth of five sisters, Alma Cristina was part of the abuse they were subjected to by her father, a man she describes as intelligent and very prepared; so many found it hard to believe what he was capable of doing to his daughters, even her mother, who still decided to denounce him to the police.

She says that it was when she was ten years old that her mother found out what had happened, and from then on, their lives changed forever. They started by losing the comfort to which they were accustomed since he was the one who brought home the livelihood, while her mother dedicated herself to them.

But the imprisonment of the man who was supposed to protect them did not put an end to the women’s martyrdom; for now, they had to face the threats made by their father’s family, as well as the needs that became more frequent every day.

The fall begins

Believing that she had betrayed them and had to leave them alone to work and feed them, her mother took refuge in alcohol, which clouded little Alma Cristina’s thoughts.

“Seeing my mother sad and crying, I began to fill my heart with anger and resentment,” recalls our interviewee.

Growing up practically alone, she and her sisters began to get together with friends who showered them with gifts of dubious origin, especially one who, when she turned 15, gave her a car, bought with money from the sale of drugs.

Little by little, Cristina began to get involved in that “environment” because she believed she would forget her needs there.

“We began to meet other types of people, people in high places, people from the police; we began to meet people who were involved in drug trafficking… that’s where my sisters and I entered that life and started with drug dealing, with drug trafficking”.

Facing death

But beyond getting everything that money can buy, Alma Cristina tells us that she lost herself in such a way that she lost her peace. Between drug and alcohol chases, an overdose, and even a forced abortion, she thought many times that she was going to die.

She tells us that, together with her partner, she began to set up several drug “little shops,” which her sisters and even her mother ended up taking care of, while the man who would eventually become the father of her children got involved in contract killings, which led to his death during the first wave of violence that hit this city.

It was at this stage that she had a complex addiction.

“God kept my life because God is great; I know he had a purpose for me,” she mentions.

Reaching the bottom

The strong addiction and feeling alone led her to give her children to a relative while she lived on the streets amid drugs and other dangers, which had her tired.

However, her 8-year-old sister led her to reflect on whether this was the life she wanted, although another of her sisters told her about Christ, who had come into her life and kept her sober.

On a visit to her home, she gave Cristina a pamphlet titled “Christ breaks the chains.” This upset Cristina.

“I left that day with her and started to cry a lot. I started to remember, until I talked with the Lord, ‘If you exist if you are God, if you have power, if you are that one, change me, do something in me. I don’t want to go on like this,’” She mentions that this is what he told her.

That same afternoon, she returned to her sister’s house, and with the help of a lady, she was taken to a rehabilitation center, where she finally accepted God’s call.

“I had the privilege of meeting the Lord 18 years ago, around the age of 22, when my life, at that young age, was destroyed. I ended up terribly… I no longer wanted to live. I believed that everything was over, that there was no longer a future, and that there was no longer something to live for,” she says.

Rebirth

When she arrived at this site, she met one of its leaders and a couple who took her to their home. There, she was guided to get ahead and recover her children, who could live with her.

On the verge of tears, she confides that at that point, the only thing she wanted was to be with them, play with them, take them to school, and feed them, so she accepted all the conditions of the center to recover and be able to have them by her side.

18 years later

It has been 18 years since Alma Cristina hit rock bottom. With time, she overcame adversity and became a guide and director of the center, which changed her life; there, she fell in love with the leader who received her and with whom she formed the family she loved so much.

Now, both have become pastors. They serve the Lord and are at the head of the congregation that attends Renovación en el Espíritu Santo, a temple located at 9540 Andres Ortiz and Alberto Alvarez streets in Juarez Nuevo.

Alma Cristina and her family work with women and men with addiction problems, attend soup kitchens for low-income children, and support their education.

They take the gospel to neighborhoods or areas plunged in drug addiction and work hand in hand with the Universidad Autónoma de Ciudad Juárez (UACJ), whose students are offered internships in their various activities, all hand in hand with God and to guide families.

“We believe very much in the restoration of the family,” says this visionary, who today, after looking the enemy in the eye, says she is fortunate, happy, fulfilled, and grateful to the Lord for having met him.

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El Diván

Siembra valores en la infancia juarense

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Educando a la Niñez

Esta escuela tiene como objetivo fomentar valores en los menores, desde la enseñanza bíblica hasta transformar su entorno

Desde hace 30 años la escuela Educando a la Niñez, se dedica a infantes desde preescolar hasta sexto grado de primaria. Se encuentra ubicada en la calle Canutillo número 2430, en la colonia Ladrillera de Ciudad Juárez.

Elsa Ivette Valenzuela Rojas, directora técnica con 15 años de servicio, relató a Visionarias que uno de los principales motivos de haber fundado la institución fue implementar los valores en la infancia, “ya que muchos de nuestros niños desgraciadamente, llegan con valores nulos”.

Una nueva esperanza

Educando a la Niñez inició primero como un comedor infantil, en el cual se dio atención a cerca de 100 menores, sin embargo, se encontró la necesidad de instalar una escuela, pues quienes acudían a comer no estudiaban, por lo cual, se tomó la decisión de abrir el primero y segundo grado, y paulatinamente, se fueron abriendo más, hasta llegar a sexto.

Lo primordial en la institución es fomentar “el amor y el conocimiento a Dios en los niños, sabiendo que todo esto viene por medio de los valores”, por ello, se pensó primero en inculcar esto a través de la enseñanza bíblica, desarrollar al niño en sus habilidades y potencialidades, y en el plan curricular que exige la Secretaría de Educación.

La directora declaró que ha sido difícil, porque están en una zona conflictiva, en un área cercana a Rancho Anapra, “esta es una colonia donde hay diversos problemas de seguridad y pobreza, donde hay mucha gente que está pasando por dificultades y necesidades espirituales, entonces creemos que si llegamos aquí, fue con esa finalidad, de impactar familias”.

‘Nos enfrentamos a muchos retos’

Elsa Iveth recordó que en 2006 se registró una fuerte inundación en la escuela, por lo cual, se perdieron mesabancos y escritorios, “volvimos a empezar la escuela, se fue mucho alumnado, porque mucha gente emigró a otros lugares, donde se les dieron hogares, sin embargo, la obra ha continuado”.

En la actualidad, considera que se viven muchos conflictos en la sociedad, por ello, es importante sembrar esa semilla en los más pequeños, porque una vez que concluyen su educación primaria, “ellos se enfrentan a un mundo totalmente diferente y complicado”, aseguró.

En este sentido, Educando la Niñez, busca crear conciencia en los menores y después que ellos la lleven a sus papás. La directora destacó que, la mayoría de las generaciones han salido adelante, logrando una carrera profesional, e incluso los padres están muy agradecidos.

Asimismo, llevan a cabo una escuela para padres y matrogimnasia, para también capacitarlos en la importancia de dichos valores.

Necesitan ayuda

Actualmente la escuela tiene muchas necesidades, como la rehabilitación de los techos, pisos y se requieren áreas deportivas y recreativas, así como un domo, por lo cual, hizo extensa una invitación a la ciudadanía para apoyarlos con un donativo, a fin de continuar con su labor en la comunidad juarense.


Sowing values in Juarense’s children

Educating Childhood

This school aims to foster values in minors, from biblical teaching to transforming their environment

By: Luz María Sotelo / Jazmín Ibarra Trejo

For 30 years, the school Educando a la Niñez has been dedicated to children from preschool to sixth grade. It is located at 2430 Canutillo Street, in the Ladrillera neighborhood of Ciudad Juarez.

Elsa Ivette Valenzuela Rojas, technical director with 15 years of service, told Visionarias that one of the main reasons for founding the institution was to implement values in childhood “since many of our children, unfortunately, arrive with no values at all.”

A new hope

Educando a la Niñez began first as a children’s dining room, which served about 100 children; however, the need to install a school was found because those who came to eat did not study, so the decision was made to open the first and second grades. Gradually, more were opened until reaching sixth grade.

The essential thing in the institution is to foster “love and knowledge of God in the children, knowing that all this comes through values”; therefore, the first thought was to instill this through biblical teaching to develop the child’s abilities and potential, and in the curriculum required by the Ministry of Education.

The director stated that it has been difficult because they are in a conflictive zone, in an area close to Rancho Anapra, “this is a neighborhood where there are several security and poverty problems, where there are many people who are going through difficulties and spiritual needs, so we believe that if we came here, it was with that purpose, to impact families.”

‘We face many challenges’

Elsa Iveth recalled that in 2006, there was a strong flood in the school, because of which, desks and desks were lost, “we started the school again, a lot of students left, because many people migrated to other places, where they were given homes; however, the work has continued.”

She considers many societal conflicts; therefore, it is essential to sow that seed in the youngest children because once they finish their primary education, “they face a different and complicated world,” she said.

In this sense, Educando la Niñez seeks to create awareness in children and then take it to their parents. The director pointed out that most generations have moved forward, achieving a professional career, and even the parents are very grateful.

Likewise, they conduct schooling for parents and matrogymnastics to teach them about the importance of these values.

Help is needed

Currently, the school has many needs, such as the rehabilitation of the roofs, floors, sports and recreational areas, and a dome, for which he extended an invitation to citizens to support them with a donation to continue their work in the Juarense community.

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