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Finanzas

¿Qué es tener libertad financiera?

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Por: Cambio de Cultura      

“No digo esto porque esté necesitado, pues he aprendido a estar satisfecho en cualquier situación en que me encuentre. Sé lo que es vivir en la pobreza, y lo que es vivir en la abundancia. He aprendido a vivir en todas y cada una de las circunstancias, tanto a quedar saciado como a pasar hambre, a tener de sobra como a sufrir escasez”

Filipenses 4:11-12

Hoy en día la sociedad tiene una idea equivocada de lo que significa tener “libertad financiera”. Con la expansión de las redes sociales, han aparecido un sinfín de personas promoviendo la libertad financiera y lo que realmente promueven es: ¡hágase rico!  

El problema con esta visión es que el estrés económico llega no importando cuánto dinero tenga uno en la cuenta de banco.

Para poder tener una idea clara de lo que significa verdadera libertad financiera, necesitamos entender primero que es esclavitud financiera.

Esclavitud Financiera

Lo contrario a libertad es esclavitud, así que, si queremos tener libertad, primero debemos verificar si somos o no esclavos financieros.

La esclavitud es estar atados a algo, es estar en servidumbre. La Biblia nos enseña que la raíz de todos los males es el amor al dinero (I Timoteo 6:10).

No es el dinero la raíz de todos los males, sino el amor al dinero; cuando las finanzas gobiernan nuestras vidas, decisiones y estados de ánimo caemos en servidumbre o esclavitud financiera.

Como cristianos tenemos que aprender a ceder la propiedad de todas nuestras posesiones a Dios, incluyendo el dinero, tiempo, familia, cosas materiales, educación, carrera e incluso el potencial futuro para obtener mayores entradas de dinero.

No sólo debemos reconocer con nuestras oraciones y cánticos que él es el Señor, sino también debemos aprender a manejar todo lo que tenemos como administradores y no como “dueños”. Esta actitud es esencial si deseamos experimentar verdadera libertad financiera.

Factores básicos de la Libertad Financiera

“Mi dinero” es un depósito que el Señor me ha confiado, he de ganarlo y administrarlo conforme a los principios bíblicos. Existen tres factores básicos que tenemos que aprender para poder administrar de manera adecuada los recursos que Dios nos ha confiado.

1. Recibir

Mediante el trabajo diligente y el uso responsable, creativo e ingenioso de los recursos es como recibimos normalmente la provisión. En ocasiones, Dios nos mueve a orar sabiamente por los recursos que necesitamos y a orar por necesidades específicas que sólo Él puede suplir.

Principio: En la medida que trabajamos con excelencia, recibiremos nuestra manutención. (Proverbios 6:6-8)

2. Administrar

Somos responsables ante Dios por la manera en que usamos cada hora de nuestro día y cada moneda que tenemos. Cada decisión financiera debe estar en armonía con los principios bíblicos.

Principio: Cuando administramos sabiamente cantidades pequeñas, Dios nos confiará cantidades mayores. (Lucas 16:10)

3. Dar

La libertad financiera se completa con el dar bíblicamente. El dar activa la provisión de Dios en nuestros asuntos financieros. (Lucas 6:38)

Principio: Cuando invertimos tesoros en el cielo, incrementamos y reflejamos nuestro amor por Dios. (Mateo 6:20,21)

La bendición del SEÑOR es la que enriquece, y él no añade tristeza con ella.

(Proverbios 10:22)

Academia en línea: www.cambiodecultura.teachable.com

What is having financial freedom?

By Cambio de Cultura

Today society has a wrong idea of ​​what it means to have “financial freedom”. With the social media spread, countless people have appeared promoting financial freedom and what they are really promoting is: get rich!

The problem with this view is that financial stress comes no matter how much money you have in your bank account.

In order to have a clear idea of ​​what true financial freedom means, we first need to understand what financial slavery is.

Financial Slavery

The opposite of freedom is slavery, so if we want to have freedom, we must first verify whether or not we are financial slaves.

Slavery is being tied to something, it’s being in bondage. The Bible teaches us that the root of all evil is the love of money (I Timothy 6:10).

Money isn’t the root of all evil, but the love of money; When finances rule our lives, decisions, and moods, we fall into financial bondage.

As Christians we have to learn to cede ownership of all our possessions to God, including money, time, family, material things, education, career, and even the future potential for greater income.

We must not only recognize with our prayers and songs that he’s Lord, but we must also learn to manage everything we have as stewards and not as “owners”. This attitude is essential if we want to experience true financial freedom.

Basic Factors of Financial Freedom

“My money” is a deposit that the Lord has entrusted to me, I must earn it and manage it according to biblical principles. There are three basic factors that we need to learn in order to properly manage the resources that God has entrusted to us.

1. Receive

Through diligent work and the responsible, creative and resourceful use of resources is how we normally receive provision. At times, God moves us to pray wisely for the resources we need and to pray for specific needs that only He can meet.

Principle: To the way that we work with excellence, we will receive our support. (Proverbs 6: 6-8)

2. Manage

We are accountable to God for the way we use every hour of our day and every coin we have. Every financial decision must be in harmony with biblical principles.

Principle: When we manage small amounts wisely, God will entrust us with larger amounts. (Luke 16:10)

3. Give

Financial freedom is completed with biblical giving. Giving activates God’s provision in our financial affairs. (Luke 6:38)

Principle: When we invest treasures in heaven, we increase and reflect our love for God. (Matthew 6: 20,21)

The Lord blessing is what makes you rich, and he doesn’t add sadness with it.

(Proverbs 10:22)

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Finanzas

El verdadero pago del trabajo

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¿Has visto a alguien diligente en tu trabajo?

Busca métodos y maneras de hacerlo mejor y más rápido

Por: Cultura Financiera

Se codeará con reyes, y nunca será un “don nadie”. Esas fueron las palabras que Benjamin Franklin escuchó de su padre una y otra vez cuando era niño.

El joven Benjamin Franklin decidió utilizar cada momento de su vida, y al final recordaba y comentaba: “He sido presentado a cinco reyes y he comido con dos”.

Las personas que son sobresalientes están siempre preocupadas por la cantidad y la calidad de su productividad y efectividad. Se vuelven valiosos para cualquier organización o compañía, porque son productivos.

“Trabaja con empeño y serás dirigente: sé perezoso y nunca triunfarás”

Proverbios 12:24

¿Por qué alguien que trabaja duro se convierte en ‘indispensable’?

La mente del buen trabajador se concentra en terminar las tareas. Cuando trabaja, nota que otras cosas se necesitan y también las hace. Como está orientado a ser productivo, se vuelve creativo. Busca métodos y maneras de hacerlo mejor y más rápido. Esto le da un lugar para ser considerado para mayores responsabilidades, y no mucho tiempo después estará agregando valor en todo lo que hace.

Existen tres actitudes principales que nos harán indispensables:

  • Trabaja con excelencia: Aprovecha las oportunidades que se te presenten para hacer bien las cosas y busca siempre obtener un buen resultado. Evita posponer las labores o trabajar por oleadas de entusiasmo; en todo momento concéntrate en hacer lo que debes hacer.
  • Trabaja honestamente: Al hacer las cosas para los demás, hazlas como si fueran para ti. Siempre hay que cuidar cómo se obtiene el dinero. Un proverbio antiguo afirma que “El dinero mal habido trae dolor a toda la familia”.
  • Trabaja con orden: El trabajo duro debe equilibrarse con otras prioridades de nuestra vida. Si nuestro trabajo nos requiere demasiado tiempo y energía, al punto tal que estamos descuidando nuestra relación con los demás o descuidando a nuestra familia, significa que estamos trabajando sin organización, ni planeación.

Hay una ley en la vida. Todo lo que no funciona, o se arregla, o se desecha. Esta ley se aplica también a las personas. Si no trabajamos duro, o no queremos trabajar, seremos descartados y rechazados. Debemos crear valor para ser apreciados.

Tenemos una gran oportunidad en el mundo de hoy. Sé un buen trabajador; afuera se desempeñan otros; haz lo que otros no harán, y no solamente te convertirás en sobresaliente, sino en una rara especie que tiene mucha demanda. Si quieres un buen futuro, sé un buen trabajador.

“Los planes bien pensados y el arduo trabajo llevan a la prosperidad, pero los atajos tomados a la carrera conducen a la pobreza”

Proverbios 21:5 NTV

The actual payment for work

Look for methods and ways to do it better and faster

By: Cultura Financiera

Have you ever seen someone diligent in their work? He will rub shoulders with kings and never be a “nobody.” Those were the words Benjamin Franklin heard from his father repeatedly as a child.

Young Benjamin Franklin decided to use every moment of his life, and at the end, he remembered and remarked, “I have been introduced to five kings and have eaten with two.”

Outstanding people are always concerned with the quantity and quality of their productivity and effectiveness. They become valuable to any organization or company because they are productive.

“Work hard, and you will be a leader: be lazy, and never succeed”

Proverbs 12:24.

Why does someone who works hard become “indispensable”?

The excellent worker’s mind is focused on finishing tasks. He notices that other things are needed when he works and does those as well. Because he is geared to be productive, he becomes creative. He looks for methods and ways to do it better and faster. This gives him a place to be considered for more significant responsibilities, and only a short time later, he will be adding value to everything he does.

Three central attitudes will make us indispensable:

Work with excellence: take advantage of the opportunities that come your way to do things well and consistently seek to get a good result. Avoid postponing work or working in waves of enthusiasm; concentrate on doing what you must do all the time.

Work honestly:

When doing things for others, do them as if they were for you. Always be careful how you get your money. An old proverb states, “Ill-gotten money brings sorrow to the whole family.”

Work in order:

Hard work must be balanced with other priorities in life. If our work requires too much of our time and energy to the point that we need to pay attention to our relationships with others or our family, we work without organization and planning.

There is a law in life. Everything that does not work is either fixed or discarded. This law also applies to people. If we work hard or want to work, we will be accepted. We must create value to be appreciated.

We have great opportunities in today’s world. Be a good worker, outperform others, and do what others will not do, and you will not only become outstanding but also a rare species that is in high demand. If you want a promising future, be a good worker.

“Well-thought-out plans and hard work lead to prosperity, but shortcuts taken in the race lead to poverty.”

Proverbs 21:5 NTV

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Finanzas

Enseñando finanzas a nuestros niños

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“Instruye al niño en su camino, y ni aun de viejo se apartará de él”

Proverbios 22:6

Por: Cultura Financiera

Los padres y los maestros pasan entre 18 y 22 años preparando a los jóvenes para desempeñar un oficio, trabajo o carrera. Pero invierten muy poco tiempo en enseñarles cómo quiere Dios que administren los recursos que recibirán como resultado de eso.

Aprender a usar el dinero debe ser parte de la educación de un niño. Los padres deben encargarse de esto y no dejarlo a los maestros, porque las experiencias de gastar dinero ocurren fuera del aula de clases. Necesitamos establecer estrategias para ayudar a los hijos en el uso y administración del dinero, de esa manera serán en el futuro, independientes y responsables.

Por eso que te presentamos algunos métodos que los padres pueden usar para enseñar a sus hijos los principios bíblicos de administración:

A) Comunicación verbal: Debemos instruir verbalmente a nuestros hijos en los caminos del Señor. “Estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón. Se las repetirás a tus hijos, y les hablarás de ellas estando en tu casa y andando por el camino, al acostarte y cuando te levantes” (Deuteronomio 6:6-7).

B) Sé ejemplo de fidelidad financiera: Así como la esponja absorbe el agua, los niños absorben las actitudes de los padres hacia el dinero. Por lo mismo, los padres deben darles el mejor ejemplo de cómo ser fieles en el uso del dinero.

C) Permite y provoca que tus hijos manejen dinero: La mejor manera de aprender a administrar el dinero, es permitiendo que ellos tengan dinero, ya sea que se lo ganen haciendo algún trabajo o recibiendo cierta suma asignada por los padres. Aconsejamos nunca darles a los hijos “algo por nada”, porque eso crea una actitud dependiente y demandante. Lo mejor es que reciban una paga por un trabajo realizado.

D) Enséñales cómo hacer un presupuesto: Cuando los niños empiezan a recibir cierto ingreso es importante que les enseñes a hacer un presupuesto. Empieza con un simple sistema de tres cajitas o tarros. Designa una para DAR, otra para AHORRAR y otra para GASTAR. Que ellos distribuyan una porción de sus ingresos en cada caja o tarro, de esa manera establecerán un presupuesto simple por medio de un control visual.

E) Ayúdales a desarrollar buenos hábitos de trabajo: Es responsabilidad de los padres enseñarles a sus hijos el valor del trabajo, y el mejor lugar es en casa, ayudando con los quehaceres del hogar. Cuando un niño aprende a trabajar con la actitud apropiada, no sólo habrá dado un gran paso para hacerlo productivo y emprendedor, sino que será una persona valiosa en el mercado comercial y laboral.

F) Muestra tu dependencia de la oración: Una de las lecciones más importantes que le puede enseñar a sus hijos, es que busquen la dirección de Dios y experimenten su provisión a través de la oración. Dedica tiempo para dialogar con tus hijos cuando el dinero es limitado, de esa forma tendrás la oportunidad de mostrar a tus hijos cómo buscar a Dios en oración para suplir necesidades.


Teaching finance to our children

“Train up a child in the way he should go, and when he is old, he will not depart from it”

Proverbs 22:6

By: Financial Culture

Parents and teachers spend between 18 and 22 years preparing young people for a trade, job, or career. But they spend very little time teaching them how God wants them to manage the resources they will receive.

Learning how to use money should be part of a child’s education. Parents need to take charge of this and not leave it to teachers because the experience of spending money happens outside the classroom. We need to establish strategies to help children use and manage money; that way, they will be independent and responsible in the future.

Here are some methods that parents can use to teach their children biblical principles of stewardship:

A) Verbal communication: we must verbally instruct our children in the ways of the Lord. “These words that I command you today shall be upon your heart. You shall repeat them to your children and talk to them when you sit in your house, walk by the way, lie down, and rise” (Deuteronomy 6:6-7).

B) Be an example of financial faithfulness: Just as a sponge absorbs water, children absorb their parents’ attitudes toward money. Therefore, parents should give them the best example of how to be faithful when using money.

C) Allow and provoke your children to handle money: The best way to learn how to manage money is to allow them to have money, whether they earn it by doing a job or receiving a certain amount assigned by their parents. We advise never to give children “something for nothing” because that creates a dependent and demanding attitude. The best thing to do is to pay them for a job done.

D) Teach them how to make a budget: When children receive a certain income, you must teach them how to make a budget. Start with a simple system of three little boxes or jars. Designate one for GIVING, one for SAVING, and one for SPENDING. Have them distribute a portion of their income to each box or jar so they will establish a simple budget by visual control.

E) Help them develop good work habits: It is the parent’s responsibility to teach their children the value of work, and the best place is at home, helping with household chores. When children learn to work with the proper attitude, they will not only have taken a big step toward becoming productive and enterprising but will also be valuable in the business and job market.

F) Show your dependence on prayer: One of the most important lessons you can teach your children is to seek God’s direction and experience His provision through prayer. Take time to talk with your children when money is limited; that way, you can show them how to seek God in prayer for their needs.

Pray that our generation will leave our children the precious legacy of financial faithfulness.

Oremos para que nuestra generación deje a nuestros hijos el precioso legado de la fidelidad financiera.

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Finanzas

Las inversiones

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“El que ama el dinero no se saciará de dinero, Y el que ama la abundancia no se saciará de ganancias. También esto es vanidad. Cuando aumentan los bienes, Aumentan también los que los consumen. Así, pues, ¿cuál es la ventaja para sus dueños, sino verlos con sus ojos?”

Eclesiastés 5:10-11 

Por: Cultura Financiera

Antes de afirmar que invertir dinero es legítimamente bíblico, debemos responder la siguiente pregunta: ¿Es malo el dinero? La respuesta es ¡No! Moralmente el dinero es neutral, no es malo ni bueno. Puede ser usado para bien, como también puede usarse para hacer algo malo. La Biblia no condena el dinero en sí, solamente el mal uso que se le dé.

La inversión en sí no es antibíblica. De hecho, en la parábola del Talentos (Mateo 25:14-30), Dios les dio a los mayordomos según sus habilidades y les ordenó que administraran bien sus porciones. Cada uno fue recompensado o castigado según su mayordomía.

Es obvio que los primeros dos siervos entendieron y practicaron principios para poder multiplicar los recursos que recibieron. Ellos utilizaron la cantidad más baja posible de fondos para gastar en artículos de consumo e invirtieron la mayor cantidad posible en aquellas cosas que pudieran traerles mayor ganancia.

El propósito de invertir es lo que lo hace bueno o malo. Mientras aprendemos a invertir dinero de acuerdo con los principios de Dios, descubriremos que él aumentará nuestras oportunidades de ayudar a otras personas. Ese, en realidad, es el verdadero propósito de invertir: aumentar tus activos para que puedas servir a Dios y al prójimo más plenamente.

Un propósito legítimo para cualquier programa de inversión es ayudar a tu familia a lograr un mayor grado de seguridad.

Aunque las necesidades de cada familia en el área de inversión son diferentes, existen “principios” o “claves” comunes que pueden proporcionar una base sólida para cualquiera. Si aplicas estas claves a tus propios planes financieros, tus decisiones de inversión serán más claras.

Claves para invertir bien

  • Invertir de lo que hemos ahorrado: “Prepara tus labores fuera, y disponlas en tus campos, y después edificarás tu casa”, Proverbios 24:27.
  • Formular objetivos de inversión claros: Nadie debería invertir sin tener un propósito final para el dinero. Debes tener una meta financiera clara y definitiva.
  • No especular: ¿Qué es especular?, hacer suposiciones sin fundamento, comprar bienes que se cree van a subir de precio para venderlos y obtener una ganancia sin trabajo ni esfuerzo.
  • Analizar opciones y el costo de cada inversión antes de invertir: “Supongamos que alguno de ustedes quiere construir una torre. ¿Acaso no se sienta primero a calcular el costo, para ver si tiene suficiente dinero para terminarla? (Lucas 14:28)
  • Evita inversiones de mucho riesgo: He visto un mal terrible en esta vida: riquezas acumuladas que redundan en perjuicio de su dueño, y riquezas que se pierden en un mal negocio. Y si llega su dueño a tener un hijo, ya no tendrá nada que dejarle. (Eclesiastés 5:13‐14)
  • Diversifica las inversiones: Comparte lo que tienes entre siete, y aun entre ocho, pues no sabes qué calamidad pueda venir sobre la tierra. (Eclesiastés 11:2)
  • Recuerda que la avaricia y la velocidad a menudo van juntas: La clave para evitar la avaricia es la paciencia. Los planes bien pensados: ¡pura ganancia! (Proverbios 21:5)

Desde el punto de vista bíblico el dinero y las riquezas son una bendición. Por medio de ellas el creyente puede suplir todas sus necesidades, dar para las causas que honran al Señor o poder compartir con los que menos tienen y padecen algún tipo de necesidad. Sin embargo, la advertencia del Señor Jesús es muy clara, que “no amemos las riquezas” y que no pongamos nuestra esperanza en aquello que se destruye.


Investments

“Those who love money will not be satisfied with money, And those who love abundance will not be satisfied with profit. This, too, is vanity. When goods increase, those who consume them also increase. So what is the advantage to their owners, if not to see them with their eyes?”

Ecclesiastes 5:10-11

By: Cultura Financiera

Before affirming that investing money is legitimately biblical, we must answer the question: Is money evil? The answer is no! Morally, money is neutral; it is neither bad nor good. It can be used for good, just as it can also be used to do something terrible. The Bible does not condemn money itself, only its misuse.

The investment itself is not unbiblical. In the parable of the Talents (Matthew 25:14-30), God gave stewards according to their abilities and commanded them to manage their portions well. Each was rewarded or punished according to his stewardship.

The first two servants understood and practiced principles to multiply the resources they received. They used the lowest possible amount of funds to spend on consumer items. They invested the most significant amount possible in those things that could bring them the most important profit.

The purpose of investing is what makes it good or bad. As we learn to invest money according to God’s principles, we will discover that he will increase our opportunities to help others. That is the true purpose of investing: to increase your assets so that you can serve God and others more fully.

A legitimate purpose for any investment program is to help your family achieve a greater degree of security.

Although each family’s investment needs differ, common “principles” or “keys” can provide a solid foundation for anyone. Applying these keys to your financial plans will make your investment decisions more transparent.

Keys to investing well

Invest from what we have saved: “Prepare your work outside, and arrange it in your fields, and then you will build your house.”, Proverbs 24:27

Formulate clear investment objectives: No one should invest without having an ultimate purpose for the money. You must have a clear and definitive financial goal.

Do not speculate: What is assuming? Making unfounded assumptions, buying goods believed to increase in price to sell them and obtain a profit without work or effort.

Analyze options and the cost of each investment before investing: “Suppose one of you wants to build a tower. Don’t you first calculate the cost to see if you have enough money to finish it? (Luke 14:28)

Avoid high-risk investments: I have seen a terrible evil in this life: accumulated wealth detrimental to its owner and wealth lost in a bad deal. And if its owner happens to have a child, he will no longer have anything to leave him. (Ecclesiastes 5:13-14)

Diversify investments: Share what you have among seven and even among eight because you do not know what calamity may come upon the earth. (Ecclesiastes 11:2)

Remember that greed and speed often go together: Patience is the key to avoiding greed. Well-thought-out plans: pure profit! (Proverbs 21:5)

From the biblical point of view, money and wealth are a blessing. Through them, the believer can meet all his needs, give to causes that honor the Lord, or be able to share with those who have less and suffer from some type of need. However, the warning of the Lord Jesus is evident: “We should not love riches,” and we should not put our hope in that which is destroyed.

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