Debemos conocer los factores y las causas para atender este problema de salud de una forma correcta ya que la falta de información lleva a la discriminación
La obesidad es considerada una enfermedad crónica que se caracteriza por el exceso de tejido adiposo en el cuerpo, esto puede ocasionar problemas de salud graves como problemas circulatorios, cardiacos, hormonales y cáncer, entre otros. Socialmente ha sido una enfermedad muy estigmatizada ya que algunos pacientes han sufrido de discriminación o maltrato por padecerla.
Se tiene el mito o la creencia que las personas que la padecen tienden a ser perezosas, glotonas o tienen falta de voluntad y disciplina. Uno de los mitos más comunes en la sociedad es que la obesidad es un problema estético, si bien la obesidad si está asociada con problemas de imagen corporal y estigma social, debemos reconocer que conlleva riesgos a la salud por ello debe ser tratada correctamente ya que está relacionada con diabetes tipo 2, hipertensión arterial entre otros problemas graves que aumentan el riesgo de mortalidad.
No se trata sólo de apariencia, si no de salud y bienestar general.
Otro de los mitos comunes es que la obesidad únicamente es problema de mala alimentación y sedentarismo y aunque la dieta y el ejercicio juegan un papel muy importante en el manejo del peso corporal, también hoy en día tenemos la evidencia de que hay factores como el estrés, la falta de sueño, la depresión, la genética, el uso de algunos medicamentos o alguna condición médica pueden desencadenarla.
Por eso debemos conocer los factores y las causas para atender este problema de salud de una forma correcta ya que la falta de información en la sociedad y en algunos profesionales de la salud, lleva a la discriminación en ámbitos sociales y en la atención médica, causando un impacto negativo en la salud física y mental de los pacientes con obesidad dificultando el proceso de pérdida de peso.
Es importante comprender que la obesidad es una enfermedad crónica multifactorial que puede estar provocada por factores genéticos, ambientales y sociales y que la culpa, el rechazo y la vergüenza no son soluciones para su tratamiento. Es necesario y vital que las personas que la padecen sean tratadas con dignidad, comprensión y respeto.
Myths about obesity
We must understand the factors and causes to address this health problem appropriately, as a lack of information leads to discrimination.
Obesity is considered a chronic disease characterized by excess adipose tissue in the body. This can cause serious health problems such as circulatory, cardiac, hormonal, and cancer issues, among others. It has been a highly stigmatized disease socially, as some patients have suffered discrimination or abuse for suffering from it.
There is a myth or belief that people who suffer from it tend to be lazy, gluttonous, or lack willpower and discipline. One of the most common myths in society is that obesity is an aesthetic problem. Although obesity is associated with body image issues and social stigma, we must recognize that it carries health risks and therefore must be treated appropriately, as it is linked to type 2 diabetes, high blood pressure, and other serious problems that increase the risk of mortality.
It’s not just about appearance, but also about overall health and well-being.
Another common myth is that obesity is solely a problem of poor diet and a sedentary lifestyle. Although diet and exercise play a very important role in managing body weight, today we also have evidence that factors such as stress, lack of sleep, depression, genetics, the use of certain medications, or a medical condition can trigger it.
Therefore, we must understand the factors and causes to address this health problem appropriately. The lack of information in society and among some health professionals leads to discrimination in social settings and in medical care, negatively impacting the physical and mental health of obese patients, making weight loss difficult.
It is important to understand that obesity is a chronic, multifactorial disease that can be caused by genetic, environmental, and social factors, and that guilt, rejection, and shame are not solutions for its treatment. It is necessary and vital that people who suffer from it be treated with dignity, understanding, and respect.