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El Diván

Mary Morales

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Junto a su esposo fundó la iglesia cristiana ‘El Buen Samaritano’, la cual lleva 33 años cumpliendo una misión en Juárez

La pastora Mary Órnelas de Morales, es originaria de Guerrero, Chihuahua, aunque se mudo a El Paso, Texas, en 1984 junto con su esposo José A. Morales Leyva, con quien tiempo después finalmente decidió establecerse en Ciudad Juárez y fundar la iglesia cristiana “El Buen Samaritano”, que tiene más de 38 años sirviendo a Dios.

Además de su misión, Mary y su marido tuvieron cuatro hijos, Jessica, Eli, Stacy y Jacob, así como dos nietos Athalia de 8 años y Sebastian de 6 años.

¿Cómo se define la pastora Mary?

La pastora “Mary Morales”, como es conocida en su congregación, se autodefine como una mujer favorecida de Dios, fuerte, de fe y oración; esforzada, valiente y generosa. Mencionó que se esfuerza por ser una buena pastora, una consejera y una compañera para su esposo, “agradezco que Dios haya puesto su mirada en mí”, asegura a Visionarias.

Cómo se transformaron al cristianismo

Luego de que su marido pasará por problemas de salud y tras conflictos en su relación matrimonial, Mary conoció realmente a Dios Padre.

Recordó que su esposo le pidió ir a una nueva iglesia, estaban sorprendidos porque nunca habían entrado a un templo cristiano, ahí conocieron al pastor Mario Sergio González, y a partir de ese momento, cambiaron sus vidas, pues la salud de su esposo comenzó a mejorar.

Explicó que, su problema no era físico, sino espiritual, pues creen que se trataba de brujería, ya que los médicos nunca pudieron encontrar la causa de su enfermedad.

Refirió que, ya acudían a una congregación evangélica en El Paso, Texas –desde 1984–, sin embargo, el pastor González les pidió irse a Ciudad Juárez, a la colonia Santa María, en donde además de violencia,encontraron mucha pobreza, esto, hace más de 30 años. Cuando llegaron a Juárez ya tenía a sus niños Jessica y Eli, en ese tiempo se encontraba embarazada de Stacy con 6 meses.

“Cuando no tenemos a Dios en nuestro corazón, andamos sin rumbo y dirección”, comenta, y agrega que pese a las adversidades tenían fe de que había una solución para sus problemas.

Retos al iniciar su misión

El primer día que llegaron al lugar que sería su iglesia, recuerda Mary que fue con temor, pues era una de las colonias más conflictivas de la ciudad, sin embargo, confiaban en el plan de Dios para su familia.

En ese entonces hubo mucha resistencia de los vecinos, porque en esa zona había mucha gente que practicaba brujería y refirió que, a pesar de que ella provenía de una familia grande, integrada por sus padres y 10 hijos, nunca había visto tanta pobreza y miseria.

Aunque la joven pareja no tenía familia, ni amistades que los apoyarán en la frontera, Mary recuerda con orgullo que su compañero de vida, tenía el don de la oración y la fe, lo cual le dio la fortaleza para seguir adelante, así como el Padre que los ha sostenido durante todos estos años.

La iglesia “El Buen Samaritano” se fundó en 1990, y hoy en día es de 150 a 200 personas, entre ellos 25 líderes que los apoyan con su labor. También son parte sus hijos participan, Jessica –la mayor– estuvo ofreciendo clases a los niños y su hija Stacy está casada con El ingeniero Juan Alberto Porras, son líderes De la Alabanza. En tanto que sus hijos varones apoyan económicamente a la congregación.

‘Amen a Dios y a ellas mismas’

La pastora aconsejo a las mujeres juarenses, a que primero que nada amen a Dios y a ellas mismas, que sean obedientes, respetuosas; que amen y eduquen a sus hijos en el camino del Señor. “Que sean como Débora, en Jueces 5:7, que se levanten y pongan en orden su casa, su hogar, su familia, sus hijos y su iglesia”, que sean como María, “que siempre digan he aquí la sierva del señor, haz conmigo conforme a tu palabra”, y en Lucas 1:38, que sean como Ana, y no dejen de pedir hasta que él conteste sus oraciones.

“Mi iglesia es mi familia, para mi son mis hermanos y hermanas”, nos comenta, y agrega que su texto bíblico favorito es el Salmo 125:1, “los que confían en Jehová, son como el monte de Sion, que no se mueve, sino que permanece para siempre, aun en las circunstancias más adversas”, pues aunque dijo no fue fácil sacar adelante a su familia y a su iglesia, Dios siempre ha estado con ellos a través de las circunstancias, las cuales los reafirman y los hace más fuertes.

“Eclesiastés 12:13, el fin de todo discurso, oído es este, temen a Dios y guarda sus mandamientos”, “ahí está la clave”, guardar sus mandamientos y hacer su voluntad, concluyó la pastora.

La iglesia el “Buen Samaritano” se encuentra ubicada en la calle privada Francisco Villa número 810 de colonia Santa María, y el teléfono por si quiere ayudar es 656-599-9932.


Mary Morales

She founded the Christian church ‘El Buen Samaritano’ with her husband, who has fulfilled a mission in Juarez for 33 years

Pastor Mary Órnelas de Morales is originally from Guerrero, Chihuahua. However, she moved to El Paso, Texas, in 1984 along with her husband José A. Morales Leyva, with whom she finally decided to settle in Ciudad Juárez and found the Christian church “El Buen Samaritano,” which has been serving God for more than 38 years.

In addition to her mission, Mary and her husband had four children, Jessica, Eli, Stacy, and Jacob, and two grandchildren Athalia 8 years old and Sebastian 6 years old.

How does Pastor Mary define herself?

Pastor “Mary Morales,” as she is known in her congregation, defines herself as a woman favored by God, strong, of faith and prayer, hardworking, courageous, and generous. She mentioned that she strives to be a good pastor, a counselor, and a companion for her husband, “I am grateful that God has set his eyes on me,” she assures Visionarias.

How they were transformed into Christianity

After her husband went through health problems and after conflicts in their marital relationship, Mary came to know God the Father.

She recalled that her husband asked her to go to a new church, and they were surprised because they had never entered a Christian temple. There, they met Pastor Mario Sergio Gonzalez, and from that moment on, their lives changed because her husband’s health began to improve.

She explained that his problem was not physical but spiritual because they believed it was witchcraft since the doctors could never find the cause of his illness.

She said they had been attending an evangelical congregation in El Paso, Texas, since 1984. Still, Pastor Gonzalez asked them to go to Ciudad Juarez, to the Santa Maria neighborhood, where, in addition to violence, they found a lot of poverty more than 30 years ago. ​​When they arrived in Juárez she already had her children Jessica and Eli, at that time she was 6 months pregnant with Stacy.

“When we don’t have God in our hearts, we walk without direction and direction,” he says, adding that despite the adversities, they had faith that there was a solution to their problems.

Challenges in starting their mission

The first day they arrived at the place that would be their church, Mary recalls that it was with fear because it was one of the most conflictive neighborhoods in the city, but they trusted in God’s plan for their family.

At that time, there was a lot of resistance from the neighbors because in that area, there were many people who practiced witchcraft, and she said that, although she came from a large family consisting of her parents and ten children, she had never seen so much poverty and misery.

Although the young couple had no family or friends to support them on the border, Mary recalls with pride that her life partner had the gift of prayer and faith, which gave her the strength to carry on, as well as the Father who has sustained them all these years.

The church “El Buen Samaritano” was founded in 1990 and currently has between 150 and 200 people, including 25 leaders who support them in their work. Their children also participate; Jessica –the eldest– was offering classes to the children and her daughter Stacy is married to Engineer Juan Alberto Porras, they are leaders of Praise. While their male children financially support the congregation.

Love God and love themselves

The pastor advised the women of Juarez to, first of all, love God and themselves, to be obedient and respectful, and to love and educate their children in the way of the Lord. “May they be like Deborah, in Judges 5:7, that they rise and put in order their house, their home, their family, their children, and their church”, that they are like Mary, “that they always say behold the handmaid of the Lord, do with me according to your word,” and in Luke 1:38, that they are like Hannah, and do not stop asking until he answers their prayers.

“My church is my family; for me, they are my brothers and sisters,” she comments, and adds that her favorite biblical text is Psalm 125:1, “Those who trust in the Lord, are like Mount Zion, which does not move, but remains forever, even in the most adverse circumstances,” because although she said it was not easy to move her family and her church forward, God has always been with them through the circumstances, which reaffirm them and make them stronger.

“Ecclesiastes 12:13, the end of all speech, heard is this, fear God and keep His commandments”, “there is the key,” keep His commandments and do His will, concluded the pastor.

The “Good Samaritan” church is located at 810 Francisco Villa private street in Colonia Santa Maria, and the phone number to call if you would like to help is 656-599-9932.

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El Diván

El reto de ser padre en la actualidad

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El pastor Iván Reveles recuerda sus inicios y cómo ha sido su camino en el pastoreo dónde ayuda a otras personas a encontrar su propósito en la vida

En la edición del Día del Padre, Visionarias tiene la oportunidad de platicar con el pastor Iván Alberto Reveles Carbajal, quien nos relata cómo comenzó a predicar cuando solo tenía 10 años de edad.

Actualmente, está casado con Mariana Longoria Muñoz y tiene dos hijos, Levi y Luca, de 14 y 7 años, respectivamente.

Reveles Carbajal recuerda que cuando tenía 7 años entregó su vida  a Cristo, luego de que una tía invitó a su familia a una iglesia cristiana, donde la maestra del ministerio infantil preguntó quién quería recibir a Jesús en su corazón,  siendo El pastor  Iván uno de los que pasó al frente y tras repetir la oración “Jesús y dijo amén”, sintió que algo invadía su cuerpo.

A partir de ese momento tuvo una transformación radical, pues era un niño muy rebelde, mal hablado y mimado por sus abuelos, además de que su padre le inculcaba que debía ser fuerte y no mostrar debilidad.

También recuerda que su tío era comandante de la Policía Judicial Federal, por lo que siempre había querido ser policía, pero él no quería que se involucrará en ese ambiente, así que frustró sus intentos de ingresar a la corporación.

Sus inicios

En una ocasión, nos comenta el hijo de Alberto Reveles Caraveo y Susana Carbajal Orozco, un predicador lo vio y le dijo que Dios tenía un propósito para él, oró por él y sus dones se activaron, comenzó a predicar; sin embargo, al inicio en su pastor no encontró una guía espiritual, sino una competencia espiritual.

Tras lo anterior comenzó a ir a diversas iglesias a predicar, apoyado por sus padres y posteriormente,  del hermano Elías Serrano, quien lo ayudó, enseñó y viajó por muchos países, aprendió a estudiar la Biblia, la hermenéutica y a profundizar en el Evangelio. Y aunque buscó estudiar Teología en Ciudad Juárez, no pudo ingresar a ningún instituto, pues había concluido la preparatoria a los 16 años,  luego terminó la maestría en Ministerio Pastoral a los 19 años.

Su idea era ya no predicar, pero entonces una misionera canadiense le dijo: “Dios dice que vas a ser pastor, te vas a casar muy pronto y tu esposa está en Ciudad Juárez”, tras  un encuentro con  Mariana, se enamoró de ella y a los tres meses se casaron.

Una vez casado, decidió poner una agencia aduanal, en un comienzo les fue muy bien económicamente, sin embargo, Dios le comenzó a hablar sobre el pastorado y le empezó a cerrar las oportunidades. En un sueño, le preguntó ¿por qué le había cerrado todas las puertas?, y él le respondió: “para que voltees al cielo, porque tu ayuda no está alrededor, soy yo”.

Así, a los 22 años comenzó con la iglesia con apoyo de su esposa, sus padres, hermanas, cuñada y suegra, de quien era la casa que utilizaba como iglesia.

Dios en su vida

“Dios para mí ha sido como un papá, ha sido mi mejor mentor y maestro, él ha estado en mi día a día”, dice el pastor, quien agrega que en sus primeros años en Dios escuchaba la voz que lo guiaba, y cuando su papá falleció, quien siempre fue su apoyo, comenzó a recorrer el camino de la orfandad, sin embargo, un día dejó de ver a Jesucristo como un jefe o un mentor y comenzó a verlo como un padre.

En la actualidad

El pastor consideró que actualmente se vive una etapa complicada, para el hombre y menciona: “yo tengo que formar esposos, padres, líderes, hombres de verdad, es una tarea de enseñarles  cómo deben tratar a una mujer con respeto, con honra, que no es un objeto sexual y que no fue creada para su satisfacción”.

Por lo cual comenta  “para mí ser hombre es una formación de carácter, por ello, hoy tiene una gran responsabilidad, ante el machismo y el feminismo”.

Además, dijo que como papá aconseja instruir y  escuchar a los hijos, “no demos el consejo que no están pidiendo, invertir tiempo y no darles carta abierta en la tecnología, además de tener una mente más abierta, para apoyarlos y entender lo que están enfrentando en el mundo”.

Refirió que él con sus hijos diariamente ora con ellos, y luego ora por ellos, pues considera que el mundo “quiere tomar nuestro papel de padres, de formar y apoyar”, por lo cual, los padres y pastores deberían coadyuvar para ayudar a los hijos a encontrar su identidad y propósito en la vida.

Actualmente, el pastor Iván Alberto Reveles Carbajal lidera la Iglesia Cristiana “Linaje Bendito”, ubicada en la calle Melquiades Alanis no. 6485, San Lorenzo, Ciudad Juárez, Chihuahua. Bajo su guía, la iglesia continúa creciendo y ayudando a las personas a encontrar su propósito en la vida.


The challenge of parenting today

Pastor Iván Reveles recalls his beginnings and journey in pastoring, during which he helped others find their purpose in life.

In this Father’s Day edition, Visionarias talks with Pastor Ivan Alberto Reveles Carbajal, who tells us how he began preaching when he was only ten.

He is married to Mariana Longoria Muñoz and has two sons, Levi and Luca, 14 and 7, respectively.

Reveles Carbajal recalls that when he was seven years old, he gave his life to Christ after an aunt invited his family to a Christian church, where the children’s ministry teacher asked who wanted to receive Jesus in his heart, being Pastor Ivan, one of those who came to the front and after repeating the prayer “Jesus and said amen,” he felt something invade his body.

From that moment on, he underwent a radical transformation because he was a very rebellious child, bad-mouthed and spoiled by his grandparents. His father also taught him to be strong and not show weakness.

He also remembers that his uncle was a commander of the Federal Judicial Police, so he had always wanted to be a policeman. However, his uncle did not want him to get involved in that environment, so he frustrated his attempts to join the corporation.

His beginnings

Says the son of Alberto Reveles Caraveo and Susana Carbajal Orozco; on one occasion, a preacher saw him and told him that God had a purpose for him. The preacher prayed for him, and his gifts were activated. He began to preach; however, in the beginning, in his pastor, he did not find a spiritual guide but a spiritual competitor.

After this, he began to go to different churches to preach, supported by his parents and later by Brother Elias Serrano, who helped him, taught him, and traveled to many countries; he learned to study the Bible hermeneutics and to deepen in the Gospel. Although he sought to study theology in Ciudad Juarez, he could not enter any institute because he had finished high school at age 16 and then finished the Master’s degree in Pastoral Ministry at age 19.

His idea was not to preach anymore, but a Canadian missionary told him, “God says you are going to be a pastor. You will get married very soon, and your wife is in Ciudad Juarez.” After a meeting with Mariana, he fell in love with her, and after three months, they married.

Once married, he decided to start a customs agency; at first, they did very well economically, but God began to speak to him about the pastorate and closed the opportunities. In a dream, he asked him why he had closed all the doors, and he answered him: “So that you turn to heaven because your help is not around, it is me.”

So, at 22, he started the church with the support of his wife, parents, sisters, sister-in-law, and mother-in-law, whose house he used as a church.

God in his life

“God has been like a dad to me. He has been my best mentor and teacher; he has been in my day-to-day life,” says the pastor, who adds that in his early years in God, he listened to the voice that guided him. When his dad passed away, who was always his support, he began to walk the path of orphanhood. However, one day, he stopped seeing Jesus Christ as a boss or a mentor and began to see him as a father.

At present

The pastor considered that men today are in a complicated stage, and he mentioned: “I have to form husbands, fathers, leaders, real men. It is a task to teach them how to treat a woman with respect and honor, that she is not a sexual object, and that she was not created for their satisfaction.”

For this reason, he commented, “For me, being a man is a formation of character; therefore, today, he has a great responsibility in the face of machismo and feminism.”

In addition, he said that as a father, he advises instructing and listening to his children, “do not give advice that they are not asking for, invest time, and do not give them an open letter in technology, besides having a more open mind, to support them and understand what they are facing in the world.”

He said he prays with his children daily and then for them because he considers that the world “wants to take our role as parents, to form and support”; therefore, parents and pastors should help their children find their identity and purpose in life.

Pastor Iván Alberto Reveles Carbajal currently leads the Christian Church “Linaje Bendito,” located at Melquíades Alanís St. no. 6485, San Lorenzo, Ciudad Juarez, Mexico. 6485, San Lorenzo, Ciudad Juárez, Chihuahua. Under his guidance, the church continues to grow and help people find their purpose in life.

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El Diván

‘Dejen que sea Dios el que haga las cosas’

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La Pastora Alma Cristina de Santiago cuenta a Visionarias cómo conoció al Señor Jesucristo y sobrevivió a una vida de  excesos.

A través de diversos medios diariamente conocemos historias de violencia, drogas y abuso, pero poco escuchamos sobre testimonios que hablan de sobrevivencia, como por ejemplo el de la Pastora  Alma Cristina de Santiago, quien conoció a Dios cuando se encontraba en un fondo muy oscuro.

El enemigo en casa

Siendo la cuarta de cinco hermanas, Alma Cristina fue parte del abuso al que eran sometidas por su propio padre, un hombre al que describe como inteligente y muy preparado, por lo que a muchos les costó creer lo que era capaz de hacer a sus hijas, incluso a su madre, quien aún así decidió denunciarlo a la policía.

Cuenta que fue cuando tenía 10 años que su mamá se enteró de lo sucedido y a partir de ahí sus vidas cambiaron para siempre, empezando por perder la comodidad a la que estaban acostumbradas, pues era él quien llevaba el sustento a casa, mientras su madre se dedicaba a ellas.

Pero el encarcelamiento del hombre que se suponía debía protegerlas, no acabó con el martirio de las mujeres, pues ahora debían enfrentar las amenazas que la familia paterna les hacía, así como las necesidades que cada día se volvían más frecuentes.

Comienza la caída

La madre de la pastora sentía  que las había traicionado y el tener que dejarlas solas para trabajar y poder darles de comer, creía que las había traicionado, por lo cual  se refugió en el alcohol, lo que nubló el pensamiento de la pequeña Alma Cristina.

“Por ver a mi mamá triste y como lloraba empecé a llenar mi corazón como de mucha rabia y mucho rencor”, recuerda nuestra entrevistada.

Al crecer prácticamente solas, ella y sus hermanas, comenzaron a juntarse con supuestos amigos que las llenaban de regalos de dudosa procedencia, especialmente uno, el cual cuando ella cumplió 15 años le obsequió un auto, comprado con dinero producto de la venta de drogas.

Poco a poco Cristina comenzó hacer uso de las drogas y el alcohol a inmiscuirse en ese “ambiente”, pues creía que ahí se olvidaría de sus necesidades.

“Comenzamos a conocer a otro tipo de personas, gente de altos mandos,  comenzamos a conocer gente que andaba movida en el narcotráfico muy tremendamente… ahí fue donde mis hermanas y yo entramos en esa vida y empezamos con el consumo y narcomenudeo en el narcotráfico”.

18 años después

Han pasado 18 años desde que Alma Cristina tocó fondo y con el tiempo logró sobrevivir  la adversidad y superar ese mundo de droga y narcotráfico.

Ella nos cuenta que el amor y el deseo de estar con sus hijos la hizo agarrarse de la fe y el amor de Dios para poder cambiar, fue muy difícil pero no imposible, comenzó una vida entregada a la palabra de Dios, como también a la iglesia,   se convirtió en guía y directora del centro de rehabilitación donde le cambió la vida, ahí se enamoró del líder que la recibió el pastor Fernando Hernández Marin y con quien formó la familia que tanto quería.

Ahora, ambos convertidos en pastores, sirven al Señor y están al frente de la congregación llamada  Renovación en el Espíritu Santo, el templo está ubicado en las calles Andrés Ortiz y Alberto Álvarez número 9540, en Juárez Nuevo.

La pastora Alma Cristina y su familia trabajan con mujeres y hombres con problemas de adicciones, atienden comedores de niños de bajos recursos y son apoyo en su educación.

Llevan el evangelio a colonias o zonas sumidas en la drogadicción y trabajan de la mano con la Universidad Pedagógica Nacional del Estado de Chihuahua (UPNECH) Universidad Autónoma de Ciudad Juárez (UACJ), a cuyos alumnos ofrecen realizar prácticas en sus diversas actividades, todo tomados de la mano de Dios y con el objetivo de encaminar las familias.

“Creemos mucho en la restauración de la familia”, dice esta visionaria, quien hoy, después de ver a los ojos la maldad y el mundo oscuro, se dice afortunada, feliz, plena y muy agradecida con el Señor Jesucristo por haberlo conocido.


Let it be God to do things

Alma Cristina de Santiago tells Visionarias how she met the Lord Jesus Christ and survived a life of excess.

Through various media, we know daily stories of violence, drugs, and abuse, but little do we hear about testimonies that speak of survival, such as that of Alma Cristina de Santiago, who met God when she was in a very dark background.

The Enemy at Home

Being the fourth of five sisters, Alma Cristina was part of the abuse they were subjected to by her father, a man she describes as intelligent and very prepared; so many found it hard to believe what he was capable of doing to his daughters, even her mother, who still decided to denounce him to the police.

She says that it was when she was ten years old that her mother found out what had happened, and from then on, their lives changed forever. They started by losing the comfort to which they were accustomed since he was the one who brought home the livelihood, while her mother dedicated herself to them.

But the imprisonment of the man who was supposed to protect them did not put an end to the women’s martyrdom; for now, they had to face the threats made by their father’s family, as well as the needs that became more frequent every day.

The fall begins

Believing that she had betrayed them and had to leave them alone to work and feed them, her mother took refuge in alcohol, which clouded little Alma Cristina’s thoughts.

“Seeing my mother sad and crying, I began to fill my heart with anger and resentment,” recalls our interviewee.

Growing up practically alone, she and her sisters began to get together with friends who showered them with gifts of dubious origin, especially one who, when she turned 15, gave her a car, bought with money from the sale of drugs.

Little by little, Cristina began to get involved in that “environment” because she believed she would forget her needs there.

“We began to meet other types of people, people in high places, people from the police; we began to meet people who were involved in drug trafficking… that’s where my sisters and I entered that life and started with drug dealing, with drug trafficking”.

Facing death

But beyond getting everything that money can buy, Alma Cristina tells us that she lost herself in such a way that she lost her peace. Between drug and alcohol chases, an overdose, and even a forced abortion, she thought many times that she was going to die.

She tells us that, together with her partner, she began to set up several drug “little shops,” which her sisters and even her mother ended up taking care of, while the man who would eventually become the father of her children got involved in contract killings, which led to his death during the first wave of violence that hit this city.

It was at this stage that she had a complex addiction.

“God kept my life because God is great; I know he had a purpose for me,” she mentions.

Reaching the bottom

The strong addiction and feeling alone led her to give her children to a relative while she lived on the streets amid drugs and other dangers, which had her tired.

However, her 8-year-old sister led her to reflect on whether this was the life she wanted, although another of her sisters told her about Christ, who had come into her life and kept her sober.

On a visit to her home, she gave Cristina a pamphlet titled “Christ breaks the chains.” This upset Cristina.

“I left that day with her and started to cry a lot. I started to remember, until I talked with the Lord, ‘If you exist if you are God, if you have power, if you are that one, change me, do something in me. I don’t want to go on like this,’” She mentions that this is what he told her.

That same afternoon, she returned to her sister’s house, and with the help of a lady, she was taken to a rehabilitation center, where she finally accepted God’s call.

“I had the privilege of meeting the Lord 18 years ago, around the age of 22, when my life, at that young age, was destroyed. I ended up terribly… I no longer wanted to live. I believed that everything was over, that there was no longer a future, and that there was no longer something to live for,” she says.

Rebirth

When she arrived at this site, she met one of its leaders and a couple who took her to their home. There, she was guided to get ahead and recover her children, who could live with her.

On the verge of tears, she confides that at that point, the only thing she wanted was to be with them, play with them, take them to school, and feed them, so she accepted all the conditions of the center to recover and be able to have them by her side.

18 years later

It has been 18 years since Alma Cristina hit rock bottom. With time, she overcame adversity and became a guide and director of the center, which changed her life; there, she fell in love with the leader who received her and with whom she formed the family she loved so much.

Now, both have become pastors. They serve the Lord and are at the head of the congregation that attends Renovación en el Espíritu Santo, a temple located at 9540 Andres Ortiz and Alberto Alvarez streets in Juarez Nuevo.

Alma Cristina and her family work with women and men with addiction problems, attend soup kitchens for low-income children, and support their education.

They take the gospel to neighborhoods or areas plunged in drug addiction and work hand in hand with the Universidad Autónoma de Ciudad Juárez (UACJ), whose students are offered internships in their various activities, all hand in hand with God and to guide families.

“We believe very much in the restoration of the family,” says this visionary, who today, after looking the enemy in the eye, says she is fortunate, happy, fulfilled, and grateful to the Lord for having met him.

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El Diván

Siembra valores en la infancia juarense

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Educando a la Niñez

Esta escuela tiene como objetivo fomentar valores en los menores, desde la enseñanza bíblica hasta transformar su entorno

Desde hace 30 años la escuela Educando a la Niñez, se dedica a infantes desde preescolar hasta sexto grado de primaria. Se encuentra ubicada en la calle Canutillo número 2430, en la colonia Ladrillera de Ciudad Juárez.

Elsa Ivette Valenzuela Rojas, directora técnica con 15 años de servicio, relató a Visionarias que uno de los principales motivos de haber fundado la institución fue implementar los valores en la infancia, “ya que muchos de nuestros niños desgraciadamente, llegan con valores nulos”.

Una nueva esperanza

Educando a la Niñez inició primero como un comedor infantil, en el cual se dio atención a cerca de 100 menores, sin embargo, se encontró la necesidad de instalar una escuela, pues quienes acudían a comer no estudiaban, por lo cual, se tomó la decisión de abrir el primero y segundo grado, y paulatinamente, se fueron abriendo más, hasta llegar a sexto.

Lo primordial en la institución es fomentar “el amor y el conocimiento a Dios en los niños, sabiendo que todo esto viene por medio de los valores”, por ello, se pensó primero en inculcar esto a través de la enseñanza bíblica, desarrollar al niño en sus habilidades y potencialidades, y en el plan curricular que exige la Secretaría de Educación.

La directora declaró que ha sido difícil, porque están en una zona conflictiva, en un área cercana a Rancho Anapra, “esta es una colonia donde hay diversos problemas de seguridad y pobreza, donde hay mucha gente que está pasando por dificultades y necesidades espirituales, entonces creemos que si llegamos aquí, fue con esa finalidad, de impactar familias”.

‘Nos enfrentamos a muchos retos’

Elsa Iveth recordó que en 2006 se registró una fuerte inundación en la escuela, por lo cual, se perdieron mesabancos y escritorios, “volvimos a empezar la escuela, se fue mucho alumnado, porque mucha gente emigró a otros lugares, donde se les dieron hogares, sin embargo, la obra ha continuado”.

En la actualidad, considera que se viven muchos conflictos en la sociedad, por ello, es importante sembrar esa semilla en los más pequeños, porque una vez que concluyen su educación primaria, “ellos se enfrentan a un mundo totalmente diferente y complicado”, aseguró.

En este sentido, Educando la Niñez, busca crear conciencia en los menores y después que ellos la lleven a sus papás. La directora destacó que, la mayoría de las generaciones han salido adelante, logrando una carrera profesional, e incluso los padres están muy agradecidos.

Asimismo, llevan a cabo una escuela para padres y matrogimnasia, para también capacitarlos en la importancia de dichos valores.

Necesitan ayuda

Actualmente la escuela tiene muchas necesidades, como la rehabilitación de los techos, pisos y se requieren áreas deportivas y recreativas, así como un domo, por lo cual, hizo extensa una invitación a la ciudadanía para apoyarlos con un donativo, a fin de continuar con su labor en la comunidad juarense.


Sowing values in Juarense’s children

Educating Childhood

This school aims to foster values in minors, from biblical teaching to transforming their environment

By: Luz María Sotelo / Jazmín Ibarra Trejo

For 30 years, the school Educando a la Niñez has been dedicated to children from preschool to sixth grade. It is located at 2430 Canutillo Street, in the Ladrillera neighborhood of Ciudad Juarez.

Elsa Ivette Valenzuela Rojas, technical director with 15 years of service, told Visionarias that one of the main reasons for founding the institution was to implement values in childhood “since many of our children, unfortunately, arrive with no values at all.”

A new hope

Educando a la Niñez began first as a children’s dining room, which served about 100 children; however, the need to install a school was found because those who came to eat did not study, so the decision was made to open the first and second grades. Gradually, more were opened until reaching sixth grade.

The essential thing in the institution is to foster “love and knowledge of God in the children, knowing that all this comes through values”; therefore, the first thought was to instill this through biblical teaching to develop the child’s abilities and potential, and in the curriculum required by the Ministry of Education.

The director stated that it has been difficult because they are in a conflictive zone, in an area close to Rancho Anapra, “this is a neighborhood where there are several security and poverty problems, where there are many people who are going through difficulties and spiritual needs, so we believe that if we came here, it was with that purpose, to impact families.”

‘We face many challenges’

Elsa Iveth recalled that in 2006, there was a strong flood in the school, because of which, desks and desks were lost, “we started the school again, a lot of students left, because many people migrated to other places, where they were given homes; however, the work has continued.”

She considers many societal conflicts; therefore, it is essential to sow that seed in the youngest children because once they finish their primary education, “they face a different and complicated world,” she said.

In this sense, Educando la Niñez seeks to create awareness in children and then take it to their parents. The director pointed out that most generations have moved forward, achieving a professional career, and even the parents are very grateful.

Likewise, they conduct schooling for parents and matrogymnastics to teach them about the importance of these values.

Help is needed

Currently, the school has many needs, such as the rehabilitation of the roofs, floors, sports and recreational areas, and a dome, for which he extended an invitation to citizens to support them with a donation to continue their work in the Juarense community.

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