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Entorno seguro, niños felices

La maestra en Educación, Manuela Cerecedes, hace hincapié en que la mejor manera de ayudar a un menor en situación de riesgo es denunciando el hecho

Cuando dentro del entorno familiar hay crianza positiva y segura, además de un vínculo afectivo con los padres –los principales cuidadores– y, sobre todo hay disciplina y límites, influye de manera adecuada en cómo un menor se puede desempeñar en lo educativo y en cualquier otro contexto.

Por otro lado, cuando su entorno directo es complicado, se les coloca en una situación de vulnerabilidad. Manuela “Nelly” Cerecedes como trabajadora social nos cuenta que en su trabajo y por su disciplina “me enfrento a situaciones complicadas con los niños, complicadas en poder describir, porque pueden estar relacionadas con maltrato infantil, más que con lo relacionado a la educación”. Comparte Cerecedes Hernández, quien también cuenta con una maestría en Educación cuya finalidad fue incrementar los conocimientos con relación al tema educativo, “me inclino más a la prevención, tratar de hacer un acercamiento con las familias y brindar herramientas por medio de pláticas orientadas a la crianza positiva, entre otros temas; antes que nada, apostarle a que los niños tengan una infancia lo más sana posible”, menciona.

Sin embargo, pese a sus años de experiencia, no siempre es fácil entablar una relación de confianza con los menores, pues, después de lo vivido, les es difícil adaptarse al medio escolar, “es un trabajo complicado”, comenta.

También nos invita a que en caso de conocer alguna situación de riesgo sobre algún menor, hagamos la denuncia pertinente, pues eso siempre será lo ideal; “es complejo hacer la detección de algún infante que está pasando por algo; sin embargo, no tenemos la cultura de hacer una denuncia, incluso si sabemos que con un vecino, un conocido o un familiar el niño está sufriendo maltrato, guardamos silencio, no se comenta nada, elegimos un ‘no quiero problemas’, culturalmente pienso que se ve de esa forma”, menciona Nelly a Visionarias.

Es por lo anterior, que la misión de nuestra entrevistada es informar y orientar a la mayor cantidad de padres, madres/tutores, sobre todo brindarles recursos para mejorar estilos de crianza, bajo los indicadores que pudieran hacernos ver o identificar que un niño se encuentra ante una situación de abuso o incluso en riesgo, dice.

Para finalizar, menciona que “en cualquier situación que uno se encuentre como adulto y saber que un niño está padeciendo algún tipo de violencia, se debe ejercer la denuncia pertinente para que el niño no siga corriendo algún riesgo” y nos recuerda que “hay que apostarle a prevención”, pues si no hay un entorno seguro, no habrá niños felices.


Safe environment, happy children

Education teacher Manuela Cerecedes emphasizes that the best way to help a child at risk is to report the incident.

When there is positive and secure parenting within the family environment, in addition to an emotional bond with parents—the primary caregivers—and, above all, discipline and boundaries, it positively influences how a child can perform in education and in any other context.

On the other hand, when their immediate environment is complicated, they are placed in a vulnerable situation. Manuela “Nelly” Cerecedes, as a social worker, tells us that in her work and due to her discipline, “I face complicated situations with children, difficult to describe because they may be related to child abuse, rather than to education.” Cerecedes Hernández, who also holds a master’s degree in Education, shares the goal of increasing knowledge about education, saying, “I’m more inclined to focus on prevention, trying to connect with families and provide tools through conversations focused on positive parenting, among other topics. Above all, I’m committed to ensuring children have the healthiest childhood possible,” she says.

However, despite her years of experience, it’s not always easy to establish a relationship with trust with children, because after what they’ve experienced, it’s difficult for them to adapt to the school environment. “It’s a complicated job,” she comments.

She also encourages us to report any risky situations involving a child, as that will always be ideal. “It’s difficult to identify a child who is experiencing abuse; however, we don’t have the culture of reporting it. Even if we know a child is being abused by a neighbor, an acquaintance, or a relative, we keep quiet, nothing is said, we prefer to say ‘I don’t want any problems’. Culturally, I think it’s seen that way,” Nelly tells Visionarias.

For this reason, our interviewee’s mission is to inform and guide as many parents and guardians as possible, especially to provide them with resources to improve parenting styles, based on the indicators that could make us see or identify that a child is facing abuse or even at risk, she says.

Finally, she mentions that “in any situation one finds oneself in as an adult and knows that a child is suffering some type of violence, the appropriate report must be filed so that the child does not continue to be at risk,” and reminds us that “we must focus on prevention,” because without a safe environment, there will be no happy children.

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