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El Diván

El comercio exterior, su pasión

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Es un orgullo liderar y representar a la mujer en Ciudad Juárez, comparte Patricia Guerra a Visionarias

Por: Ana Chaparro

Mujer honesta, transparente, empoderada y con poder de decisión, así es como se define Patricia Guerra.

Patricia es agente aduanal que cuenta con más de 30 años de experiencia en el comercio exterior, gusto que adquirió desde pequeña, ya que viene de una familia ligada estrechamente a dicha profesión.

“Todo viene de familia, prácticamente crecí en el ámbito del comercio exterior; mi madre, mi hermana, mi señor padre y tu servidora somos agentes aduanales”, comentó la licenciada en la materia.

Guerra ha participado activamente en la Asociación de Agentes Aduanales de Ciudad Juárez, actualmente representada por la licenciada Nora Yu, ahí, en el año 2015 destacó como secretaria dentro del comité, y en 2017 como tesorera, cargo que ocupó por aproximadamente cuatro años.

Actualmente, Guerra forma parte de la comisión que corresponde a la importación de vehículos.

“He sido muy participativa en reuniones con la misma autoridad. Soy una mujer que me gusta lo que hago, me apasiona el comercio exterior y también me gusta participar en eventos benéficos que han sido a favor de nuestra comunidad juarense, entre ellos ‘Corazón de Ángel’, ‘Mil Sonrisas’ y ‘Ver por Ellos’”, lo anterior apoyado por la misma Asociación de Agentes Aduanales de esta frontera.

Asimismo, a nivel nacional se hace presente por medio de “Fundación Caaarem” y de manera personal, con su apoyo a varias instituciones que trabajan a favor de la niñez juarense y de centros de apoyo contra las adicciones.

Grupo Guerra

Además, Patricia ha llevado las riendas de Grupo Guerra durante 13 años, la cual tiene presencia en nuestra comunidad, así como en Jalisco y Veracruz, “este ha sido el bastón de mi familia”, comenta quien también se dice una mujer de fe.

“Nos partimos en mil pedazos, pero siempre cumpliendo. Soy madre, tengo tres hijos y un nieto… Mis hijos son un pilar muy importante en mi vida profesional y mi vida personal, son mi apoyo más grande”, platicó la profesionista, quien entre sus otras actividades practica pilates, yoga y meditación. Todo “agarrada de la mano de Dios, no me suelta ni lo suelto nunca”, comentó para esta publicación.

Derriba obstáculos

En la actualidad las mujeres son un rol importante en la economía y el comercio, y Patricia no es la excepción, pues gracias a su destacada labor como agente aduanal, esta mujer visionaria ha sabido derribar obstáculos dentro de una rama “liderada” por hombres.

“Es un orgullo liderar y representar a la mujer en el comercio exterior, en Ciudad Juárez somos aproximadamente 40 agentes aduanales, de los cuales las mujeres hoy por hoy representamos el 20 por ciento; y a nivel nacional somos el 25 por ciento de mujeres agentes aduanales”, dijo orgullosa, resaltando que su objetivo es seguir participando como lo ha hecho hasta hoy, creciendo profesionalmente.

“Mi objetivo es seguir siendo coadyuvante de la autoridad y evolucionar conforme a las exigencias que se van presentando en nuestra profesión, siempre firmes en la apertura a la inclusión de mujeres en el ámbito del comercio exterior y como empresaria seguir evolucionando e innovando para brindar los mejores servicios dentro de mi empresa aduanal”.

El tema de la mujer

En cuanto al tema de la violencia contra la mujer, Patricia Guerra comentó que “falta mucho por hacer para proteger a la mujer y que nos escuchen. Hay un desorden social, por ejemplo la falta de valores que se han ido perdiendo, la educación, y le sumamos la presión sobre ella en casa, lo cual constituye un grave problema de salud pública y una violación de los derechos humanos de las mujeres”, dijo la entrevistada.


Foreign trade, your passion

It is a pride to lead and represent women in Ciudad Juarez, Patricia Guerra shares with Visionarias.

By: Ana Chaparro

Patricia Guerra defines herself as an honest, transparent, empowered woman.

Patricia is a customs broker with more than 30 years of experience in foreign trade, a taste she acquired as a child since she comes from a family closely linked to this profession.

“It all runs in the family; I practically grew up in the field of foreign trade; my mother, my sister, my father and myself are customs brokers,” said Guerra.

Guerra has actively participated in the Customs Brokers Association of Ciudad Juarez, represented by Nora Yu. In 2015 she served as secretary of the committee, and in 2017 as treasurer, a position she held for approximately four years.

Currently, Guerra is part of the committee that corresponds to the importation of vehicles.

“I have been very participative in meetings with authority itself. I am a woman who likes what I do. I am passionate about foreign trade, and I also like to participate in charitable events that have been in favor of our Juarense community, such as ‘Corazón de Ángel,’ ‘Mil Sonrisas’ and ‘Ver por Ellos'” supported by the same Customs Brokers Association of this border.

Likewise, at a national level, he is present through “Fundación Caaarem” and personally, with his support to several institutions that favor Juarense children and support centers against addictions.

Guerra Group

In addition, Patricia has been in charge of Grupo Guerra for 13 years, which has a presence in our community and Jalisco and Veracruz, “this has been the staff of my family,” says this woman of faith.

“We broke into a thousand pieces, but always fulfilling. I am a mother, and I have three children and a grandson….. My children are a fundamental pillar in my professional and personal life; they are my greatest support,” said the professional, who, among her other activities, practices pilates, yoga and meditation. Everything “holding on to God’s hand, he doesn’t let go of me. I never let go of him”, she commented to this publication.

Breaking down obstacles

Today, women are essential in the economy and commerce, and Patricia is no exception. Thanks to her outstanding work as a customs agent, this visionary woman has been able to break down obstacles in a branch “led” by men.

“It is a pride to lead and represent women in foreign trade; in Ciudad Juarez, we are approximately 40 customs brokers, of which women today represent 20 percent; and nationally, we are 25 percent of women customs brokers,” she said proudly, highlighting that her goal is to continue participating as she has done so far, growing professionally.

“My goal is to continue being a coadjutant of the authority and evolve according to the demands that are presented in our profession, always firm in the opening to the inclusion of women in the field of foreign trade and as a businesswoman continue to evolve and innovate to provide the best services within my customs company.”

The women’s issue

Regarding the issue of violence against women, Patricia Guerra commented that “there is still a lot to be done to protect women and to make them listen to us. There is a social disorder, for example, the lack of values that have been lost, education, and we add the pressure on her at home, which constitutes a serious public health problem and a violation of women’s human rights,” said the interviewee.

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El Diván

Mary Morales

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Junto a su esposo fundó la iglesia cristiana ‘El Buen Samaritano’, la cual lleva 33 años cumpliendo una misión en Juárez

La pastora Mary Órnelas de Morales, es originaria de Guerrero, Chihuahua, aunque se mudo a El Paso, Texas, en 1984 junto con su esposo José A. Morales Leyva, con quien tiempo después finalmente decidió establecerse en Ciudad Juárez y fundar la iglesia cristiana “El Buen Samaritano”, que tiene más de 38 años sirviendo a Dios.

Además de su misión, Mary y su marido tuvieron cuatro hijos, Jessica, Eli, Stacy y Jacob, así como dos nietos Athalia de 8 años y Sebastian de 6 años.

¿Cómo se define la pastora Mary?

La pastora “Mary Morales”, como es conocida en su congregación, se autodefine como una mujer favorecida de Dios, fuerte, de fe y oración; esforzada, valiente y generosa. Mencionó que se esfuerza por ser una buena pastora, una consejera y una compañera para su esposo, “agradezco que Dios haya puesto su mirada en mí”, asegura a Visionarias.

Cómo se transformaron al cristianismo

Luego de que su marido pasará por problemas de salud y tras conflictos en su relación matrimonial, Mary conoció realmente a Dios Padre.

Recordó que su esposo le pidió ir a una nueva iglesia, estaban sorprendidos porque nunca habían entrado a un templo cristiano, ahí conocieron al pastor Mario Sergio González, y a partir de ese momento, cambiaron sus vidas, pues la salud de su esposo comenzó a mejorar.

Explicó que, su problema no era físico, sino espiritual, pues creen que se trataba de brujería, ya que los médicos nunca pudieron encontrar la causa de su enfermedad.

Refirió que, ya acudían a una congregación evangélica en El Paso, Texas –desde 1984–, sin embargo, el pastor González les pidió irse a Ciudad Juárez, a la colonia Santa María, en donde además de violencia,encontraron mucha pobreza, esto, hace más de 30 años. Cuando llegaron a Juárez ya tenía a sus niños Jessica y Eli, en ese tiempo se encontraba embarazada de Stacy con 6 meses.

“Cuando no tenemos a Dios en nuestro corazón, andamos sin rumbo y dirección”, comenta, y agrega que pese a las adversidades tenían fe de que había una solución para sus problemas.

Retos al iniciar su misión

El primer día que llegaron al lugar que sería su iglesia, recuerda Mary que fue con temor, pues era una de las colonias más conflictivas de la ciudad, sin embargo, confiaban en el plan de Dios para su familia.

En ese entonces hubo mucha resistencia de los vecinos, porque en esa zona había mucha gente que practicaba brujería y refirió que, a pesar de que ella provenía de una familia grande, integrada por sus padres y 10 hijos, nunca había visto tanta pobreza y miseria.

Aunque la joven pareja no tenía familia, ni amistades que los apoyarán en la frontera, Mary recuerda con orgullo que su compañero de vida, tenía el don de la oración y la fe, lo cual le dio la fortaleza para seguir adelante, así como el Padre que los ha sostenido durante todos estos años.

La iglesia “El Buen Samaritano” se fundó en 1990, y hoy en día es de 150 a 200 personas, entre ellos 25 líderes que los apoyan con su labor. También son parte sus hijos participan, Jessica –la mayor– estuvo ofreciendo clases a los niños y su hija Stacy está casada con El ingeniero Juan Alberto Porras, son líderes De la Alabanza. En tanto que sus hijos varones apoyan económicamente a la congregación.

‘Amen a Dios y a ellas mismas’

La pastora aconsejo a las mujeres juarenses, a que primero que nada amen a Dios y a ellas mismas, que sean obedientes, respetuosas; que amen y eduquen a sus hijos en el camino del Señor. “Que sean como Débora, en Jueces 5:7, que se levanten y pongan en orden su casa, su hogar, su familia, sus hijos y su iglesia”, que sean como María, “que siempre digan he aquí la sierva del señor, haz conmigo conforme a tu palabra”, y en Lucas 1:38, que sean como Ana, y no dejen de pedir hasta que él conteste sus oraciones.

“Mi iglesia es mi familia, para mi son mis hermanos y hermanas”, nos comenta, y agrega que su texto bíblico favorito es el Salmo 125:1, “los que confían en Jehová, son como el monte de Sion, que no se mueve, sino que permanece para siempre, aun en las circunstancias más adversas”, pues aunque dijo no fue fácil sacar adelante a su familia y a su iglesia, Dios siempre ha estado con ellos a través de las circunstancias, las cuales los reafirman y los hace más fuertes.

“Eclesiastés 12:13, el fin de todo discurso, oído es este, temen a Dios y guarda sus mandamientos”, “ahí está la clave”, guardar sus mandamientos y hacer su voluntad, concluyó la pastora.

La iglesia el “Buen Samaritano” se encuentra ubicada en la calle privada Francisco Villa número 810 de colonia Santa María, y el teléfono por si quiere ayudar es 656-599-9932.


Mary Morales

She founded the Christian church ‘El Buen Samaritano’ with her husband, who has fulfilled a mission in Juarez for 33 years

Pastor Mary Órnelas de Morales is originally from Guerrero, Chihuahua. However, she moved to El Paso, Texas, in 1984 along with her husband José A. Morales Leyva, with whom she finally decided to settle in Ciudad Juárez and found the Christian church “El Buen Samaritano,” which has been serving God for more than 38 years.

In addition to her mission, Mary and her husband had four children, Jessica, Eli, Stacy, and Jacob, and two grandchildren Athalia 8 years old and Sebastian 6 years old.

How does Pastor Mary define herself?

Pastor “Mary Morales,” as she is known in her congregation, defines herself as a woman favored by God, strong, of faith and prayer, hardworking, courageous, and generous. She mentioned that she strives to be a good pastor, a counselor, and a companion for her husband, “I am grateful that God has set his eyes on me,” she assures Visionarias.

How they were transformed into Christianity

After her husband went through health problems and after conflicts in their marital relationship, Mary came to know God the Father.

She recalled that her husband asked her to go to a new church, and they were surprised because they had never entered a Christian temple. There, they met Pastor Mario Sergio Gonzalez, and from that moment on, their lives changed because her husband’s health began to improve.

She explained that his problem was not physical but spiritual because they believed it was witchcraft since the doctors could never find the cause of his illness.

She said they had been attending an evangelical congregation in El Paso, Texas, since 1984. Still, Pastor Gonzalez asked them to go to Ciudad Juarez, to the Santa Maria neighborhood, where, in addition to violence, they found a lot of poverty more than 30 years ago. ​​When they arrived in Juárez she already had her children Jessica and Eli, at that time she was 6 months pregnant with Stacy.

“When we don’t have God in our hearts, we walk without direction and direction,” he says, adding that despite the adversities, they had faith that there was a solution to their problems.

Challenges in starting their mission

The first day they arrived at the place that would be their church, Mary recalls that it was with fear because it was one of the most conflictive neighborhoods in the city, but they trusted in God’s plan for their family.

At that time, there was a lot of resistance from the neighbors because in that area, there were many people who practiced witchcraft, and she said that, although she came from a large family consisting of her parents and ten children, she had never seen so much poverty and misery.

Although the young couple had no family or friends to support them on the border, Mary recalls with pride that her life partner had the gift of prayer and faith, which gave her the strength to carry on, as well as the Father who has sustained them all these years.

The church “El Buen Samaritano” was founded in 1990 and currently has between 150 and 200 people, including 25 leaders who support them in their work. Their children also participate; Jessica –the eldest– was offering classes to the children and her daughter Stacy is married to Engineer Juan Alberto Porras, they are leaders of Praise. While their male children financially support the congregation.

Love God and love themselves

The pastor advised the women of Juarez to, first of all, love God and themselves, to be obedient and respectful, and to love and educate their children in the way of the Lord. “May they be like Deborah, in Judges 5:7, that they rise and put in order their house, their home, their family, their children, and their church”, that they are like Mary, “that they always say behold the handmaid of the Lord, do with me according to your word,” and in Luke 1:38, that they are like Hannah, and do not stop asking until he answers their prayers.

“My church is my family; for me, they are my brothers and sisters,” she comments, and adds that her favorite biblical text is Psalm 125:1, “Those who trust in the Lord, are like Mount Zion, which does not move, but remains forever, even in the most adverse circumstances,” because although she said it was not easy to move her family and her church forward, God has always been with them through the circumstances, which reaffirm them and make them stronger.

“Ecclesiastes 12:13, the end of all speech, heard is this, fear God and keep His commandments”, “there is the key,” keep His commandments and do His will, concluded the pastor.

The “Good Samaritan” church is located at 810 Francisco Villa private street in Colonia Santa Maria, and the phone number to call if you would like to help is 656-599-9932.

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El Diván

Dra. Patricia Córdova

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La médica periodoncista obra a través de Dios, quien le dio la confianza para contener a cientos de pacientes durante la era del Covid

Recordar el inicio de la pandemia por Covid-19 nos trae memorias de días de pánico e incertidumbre por no saber qué pasaría con nosotros, nuestras familias y todo aquello por lo que habíamos trabajado a lo largo de la vida.

Sin embargo, hubo un grupo de personas que pese a estas dudas no decayó en su intento por mantener el bienestar de quien solicitara atención médica en esa etapa tan escabrosa de la humanidad, uno de esos casos es el de la médica periodoncista Patricia Córdova, quien armada de valor y la indumentaria necesaria para realizar su labor continúo atendiendo al resto de la población.

Carmen Patricia Córdova Samaniego, es una experimentada profesional de la salud, originaria de Madera, Chihuahua, quien dejó la docencia para encontrar en la medicina la manera de ayudar a quien más lo necesita.

“A mí me iba muy bien profesionalmente de todas las maneras, pero yo requería algo extra porque estaba yo muy vacía, entonces ahí fue donde conocí a Dios, conocí a Cristo y lo recibí de una manera increíble”, cuenta quien también tiene una licenciatura en nutrición y otra en teología.

Precisamente fue su confianza en Dios lo que la llevó a cumplir con su trabajo durante la emergencia sanitaria; mientras los demás intentaban quedarse en casa, ella enfrentaba la situación siendo parte del equipo de soporte principal de dentistas de Pensiones Civiles del Estado.

“Me quedé con todo el paquete de atender a toda la gente y atender a mi familia, atender conocidos, a toda la gente que tocaba darles servicio en sus casas, fue una temporada donde Dios trató conmigo tremendamente, fue cuando yo supe lo que era respirar”, platica a Visionarias.

No fue fácil

La mujer, fungió como intermediaria de Cristo con los cientos de pacientes que llegaban a ella, algunos de los cuales no corrieron con la suerte de salvar su vida, pues hemos de recordar que el virus se llevó a millones de personas alrededor del mundo.

La doctora Córdova Samaniego, al igual que sus compañeros, trabajaba turnos de 24 por 48 horas y comía lo que podía, aunque algunas veces no lo hacía por miedo a contagiarse y no seguir trabajando por la salud de los demás; ahora le da gracias a Dios por nunca haber contraído la enfermedad.

“Yo había visto cuando tomaba aire un bebé, pero no había visto cuando tanta gente se iba apagando”, comenta.

“El Covid me hizo más humana, más perceptiva al dolor de la gente, me hizo tener más cuidado con cada paciente que llega, porque Dios me lo está confiando, mi visión de la vida cambió tremendamente”, agrega.

“La experiencia me sirvió para tocar a la gente y que se dieran cuenta de que Dios existía y recibieran a Cristo en su corazón, ahí fue donde me di cuenta de que Dios me había preparado para este momento y me dio una fortaleza tremenda”, nos cuenta esta mujer, también sobreviviente de cáncer.

‘Ferviente seguidora de Dios’

Pero su valor y entrega para mantener la salud de los demás, así como la unidad y bienestar de su familia no serían posibles sin la mano de Dios, a quien se acercó cuando más lo necesitaba.

“Yo traía una necesidad espiritual, pero no la traía como bien ubicada”, así que después de un divorcio y no saber qué sería de ella, entró a la iglesia, de la cual salió transformada tras escuchar las oraciones y alabanzas de quienes ahí se encontraban.

En ese momento comenzó a sentir a Jesucristo, por lo que decidió hacer un curso en restauración espiritual y después estudiar teología, su última carrera, “a partir de ahí mi vida ha cambiado completamente, me he dedicado a lo que son las cosas de Dios… soy una ferviente seguidora de él”, nos dice la madre de dos hijos y abuela de dos nietas.

Predica con el ejemplo

Patricia nos deja claro que todos los días se levanta confiando en Dios, confianza que mantiene tanto en sus labores cotidianas como en aquellas actividades en las que comparte lo qué significa en ella la presencia del Señor.

Lo anterior la ha llevado a impartir conferencias sobre la mujer fronteriza en Europa y a participar en un proyecto para Netflix, el cual se encuentra detenido, pero que espera poder terminar.

“Cada mujer hacemos lo mejor que podemos desde nuestra trinchera…

todo lo que hemos vivido es para ser testimonio de lo que Dios ha hecho en nuestras vidas”, testimonio que ella comparte a través de la radio, en un programa en el que igual que en esta entrevista comparte parte de su historia y que es transmitido todos los lunes a las 10:00 de la noche a través del 860 am.


Dr. Patricia Córdova

Periodontist physician works through God, who gave her the confidence to contain hundreds of patients during the Covid era

Remembering the beginning of the Covid-19 pandemic brings back memories of days of pa[1]nic and uncertainty for not knowing what would happen to us, our families, and all we had worked for throughout our lives.

However, despite these doubts, a group of people did not falter in their attempt to maintain the well-being of anyone who requested medical attention during that difficult stage of humanity. One of those cases is that of periodontist Patricia Córdova, who, armed with courage and the necessary clothing to carry out her work, continued to attend to the rest of the population.

Carmen Patricia Córdova Samaniego is an experienced health professional, originally from Madera, Chihuahua, who left teaching to find in medicine the way to help those who need it most.

“I was doing very well professionally in every way, but I needed something extra because I was very empty, so that’s where I met God, I met Christ and I greatly received him,” says the woman who also has a degree in nutrition and another in theology.

It was precisely her trust in God that led her to do her job during the health emergency; while the others tried to stay at home, she faced the situation by being part of the central support team of dentists of Pensiones Civiles del Estado.

“I was left with the whole package of taking care of all the people and taking care of my family, taking care of acquaintances, all the people who had to give them service in their homes, it was a season where God dealt with me tremendously, it was when I knew what it was to breathe,” she tells Visionarias.

It was not easy

The woman served as Christ’s intermediary with the hundreds of patients who came to her, some of whom were not lucky enough to save their lives, as we must remember that the virus took millions of people around the world.

Dr. Córdova Samaniego, like her colleagues, worked 24-hour shifts for 48 hours and ate what she could, although sometimes she did not do so for fear of becoming infected and not continuing to work for the health of others; now she thanks God for never having contracted the disease.

“I had seen when a baby was getting air, but I hadn’t seen when so many people were dying,” she says.

“Covid made me more human, more perceptive to people’s pain, it made me more careful with each patient who comes in because God is entrusting him to me, my vision of life changed tremendously,” she adds.

“The experience helped me to touch people and make them realize that God existed and that they received Christ in their hearts, that’s when I realized that God had prepared me for this moment and gave me tremendous strength,” says this woman, also a cancer survivor.

A fervent follower of God

But her courage and dedication to maintaining the health of others, as well as the unity and well-being of her family would not be possible without the hand of God, whom she approached when she needed him most.

“I brought a spiritual need, but I didn’t bring it as well located”, so after a divorce and not knowing what would become of her, she entered the church, from which she came out transformed after listening to the prayers and praises of those who were there.

At that moment she began to feel Jesus Christ, so she decided to take a course in spiritual restoration and then study theology, her last career, “there my life has changed completely, I have dedicated myself to the things of God … I am a fervent follower of him,” says the mother of two children and grandmother of two granddaughters.

Leading by example

Patricia makes it clear that she gets up every day trusting in God, a trust that she maintains both in her daily work and in those activities in which she shares what the presence of the Lord means to her.

This has led her to give conferences on border women in Europe and to participate in a project for Netflix, which is currently on hold, but which she hopes to finish.

“Every woman does the best we can from our trench….. everything we have lived through is to be a testimony of what God has done in our lives”, a testimony that she shares through the radio, in a program in which, as in this interview, she shares part of her story and which is trans[1]mitted every Monday at 10:00 p.m. on 860 am.

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El Diván

Empresaria por naturaleza

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Como una mujer de retos es como se describe Lourdes Domínguez, fundadora de Cibeles y ejemplo de la mujer chihuahuense

Para todos los que nacimos y crecimos en Ciudad Juárez un referente de celebración de alto estatus es sin duda el centro de eventos Cibeles, un lugar que se distingue por ser el escenario de importantes reuniones y festejos que dan realce a esta frontera.

Pero convertirse en un icono dentro de la comunidad no ocurrió de la noche a la mañana, se logró gracias a la visión, entrega y trabajo constante de una mujer visionaria que desde pequeña supo aprovechar las oportunidades.

Nacida en la ciudad de Chihuahua, pero juarense por adopción, la señora Lourdes Domínguez se desarrolló en una familia de comerciantes, comenzando por su abuela, quien era propietaria de la tienda de ropa más grande en la sierra del estado, mientras que su padre era un conocido empresario maderero. Entre ambos, nos cuenta, le inculcaron el emprendimiento y las bases para sacar un negocio adelante.

“Nunca me vi en un empleo, siempre me vi formando una empresa… siempre tuve claro que para mí eran los negocios, desde los 15 años”, nos dice quien también es madre de tres hijos y abuela de siete nietos.

A esta entrevista agrega que fue a los 21 años cuando creó su primera empresa, una cafetería que daba servicio a diferentes plantas maquiladoras, un reto que sacó adelante no sólo por su capacidad para identificar un negocio cuando se le presenta, sino gracias al apoyo de un equipo que supo liderar desde el inicio.

“Me gusta trabajar, formar equipos de trabajo, disfruto lo que hago y no me cansa… soy emprendedora por naturaleza, me gusta aprender, innovar, ponerme metas y cumplirlas, y también ponerle metas a los demás”, asegura, al tiempo que se describe como disciplinada, tenaz, aguerrida y sobre todo observadora.

“Me gusta mucho observar, observar qué sucede alrededor, la gente, las costumbres, las tendencias, el mundo, etcétera”, tanto que hasta cuando está de viaje analiza el panorama, por lo que no falta quien le comente “ya estás pensando en qué negocio poner”, dice divertida.

Sin embargo, aunque los números nos digan lo contrario, la situación en sus empresas no siempre ha sido la más satisfactoria, pues en todos sus años de experiencia se ha enfrentado a algunas crisis, las cuales ha tenido que sacar adelante, la última de ellas la pandemia por Covid-19.

“Los retos son diferentes todo el tiempo y los problemas hay que resolverlos (tal vez) no como quisieras, sino como puedas”, asegura doña Lourdes, quien también ha hecho frente a situaciones de cambios políticos, económicos, sociales, laborales y obviamente de competencia, por lo que además aconseja no bajar nunca la guardia, no importa la situación.

Al servicio de su comunidad

Lourdes Domínguez Arvizo, además de ser una exitosa mujer de negocios, ha sido parte de diferentes organizaciones civiles en las que apoya a la comunidad fronteriza, lo que la hace sentir una mujer privilegiada.

“Quienes hemos tenido privilegios debemos de estar apoyando siempre a los otros”, nos dice, y reconoce que desgraciadamente en este país no todas las mujeres pueden  tener las mismas oportunidades, pues aún existen lugares en México donde ser mujer es una desventaja, ya que viven en circunstancias tan adversas como carecer de educación,  vivir en la pobreza, ser violentadas, con hijos que alimentar y bajo el yugo de una cultura machista.

“En esas condiciones ser mujer puede ser una pesadilla y es donde tenemos todas, quienes tenemos privilegios, trabajar mucho para ayudar a estas mujeres a salir de la pobreza, del abuso, del maltrato”.

Es por lo anterior que ella no titubea a la hora de contratar a mujeres en sus empresas, y les reconoce que gracias a ellas ha podido crecer y desarrollarse.

A las mujeres les aconseja prepararse, cultivarse, educarse y participar siempre en su comunidad, en la iglesia,  en las organizaciones de la sociedad civil y en todo aquello que las haga sentirse plenas y realizadas.


Entrepreneur by nature

Lourdes Domínguez, the founder of Cibeles and an example of the Chihuahua woman, describes herself as a woman of challenges.

For all of us born and raised in Ciudad Juarez, a reference to a high-status celebration is undoubtedly the Cibeles events center. This place is distinguished for being the scene of important meetings and festivals that enhance this border.

But becoming an icon in the community did not happen overnight; it was achieved thanks to the vision, dedication and constant work of a visionary woman who knew how to take advantage of opportunities from a young age.

Born in Chihuahua, but a Juarense by adoption, Mrs. Lourdes Domínguez grew up in a family of merchants, starting with her grandmother, who owned the largest clothing store in the state’s highlands. At the same time, her father was a well-known lumber businessman. Between the two of them, he tells us, they instilled in him entrepreneurship and the basics of getting a business off the ground.

“I never saw myself in a job; I always saw myself forming a company… it was always clear to me that business was for me since I was 15 years old,” she says, who is also the mother of three children and grandmother of seven grandchildren.

In this interview, she adds that it was at the age of 21 that she created her first company. This cafeteria provided service to different maquiladora plants, a challenge that she took on not only because of her ability to identify a business when it presented itself but also thanks to the support of a team that she knew how to lead from the beginning.

“I like working, forming work teams, I enjoy what I do, and I don’t get tired of it… I am an entrepreneur by nature; I like to learn, innovate, set goals and achieve them, and also set goals for others,” she describes herself as disciplined, tenacious, challenging and observant.

“I like to observe, observe what is going on around me, people, customs, trends, the world, etc.” so much so that even when she is on a trip, she analyzes the panorama, which is why there is no lack of people who comment “you are already thinking about what business to start,” she says amused.

However, although the numbers tell us otherwise, the situation in her companies has only sometimes been the most satisfactory because, in all her years of experience, she has faced some crises, which she has had to overcome, the last being the Covid-19 pandemic.

“The challenges are different all the time, and the problems have to be solved (perhaps) not as you would like, but as you can,” says Lourdes, who has also faced situations of political, economic, social, labor and competition changes, so she also advises never to lower your guard, no matter the situation.

At the service of her community

Lourdes Domínguez Arvizo, besides being a successful businesswoman, has been part of different civil organizations in which she supports the border community, which makes her feel like a privileged woman.

“Those of us who have had privileges should always be supporting others,” she tells us and recognizes that, unfortunately, in this country, not all women can have the same opportunities because there are still places in Mexico where being a woman is a disadvantage since they live in such adverse circumstances as lacking education, living in poverty, being raped, with children to feed and under the yoke of a macho culture.

“In these conditions, being a woman can be a nightmare, and that is where we all must work hard to help these women escape poverty, abuse and mistreatment.”

This is why she does not hesitate to hire women in her companies and recognizes that thanks to them, she has grown and developed.

She advises women to prepare themselves, cultivate themselves, educate themselves and consistently participate in their community, in the church, in civil society organizations and in everything that makes them feel complete and fulfilled.

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