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Bendecidos por Dios

Después de 33 años de casados, dos hijas, “casi” cuatro nietos y toda una vida de complementarse personal y profesionalmente, Martha y Sergio Nevárez siguen tan enamorados como siempre, además de estar enfocados en poner su granito de arena para ayudar a los juarenses a tener una mejor calidad de vida.

Actualmente, cada uno desde su trinchera desempeña importantes puestos dentro del Gobierno estatal, lo que les permite lograr sus objetivos en cuanto a su comunidad, a la cual se han entregado después de haber visto crecer a sus hijas, quienes ahora ven por su propia familia.

Donde comenzó todo

Martha y Sergio cuentan a Visionarias que se conocieron durante su paso por la preparatoria, lugar donde se convirtieron en muy grandes amigos. Luego de dos años se convirtieron en novios y siguieron juntos mientras cursaban su carrera profesional y otros dos años después decidieron casarse.

Desde un principio han basado su matrimonio en la comunicación, amor, respeto y confianza, valores que Dios les ha ayudado a fortalecer por medio de la oración, así como como con retiros o cursos a los que siempre tratan de asistir.

“Él fue cristiano primero que yo y me invitó a una congregación. Cuando nos casamos empezamos a ir a cursos de matrimonios; eso nos ayudó muchísimo porque un tiempo estuvimos como oyentes y después nos pasaron a dar los cursos de matrimonio, lo que nos sirvió mucho para nuestra vida diaria”, comentó Martha.

Gracias a eso, ella presume de tener un matrimonio firme y sólido, y para nada cree ser ejemplo para otras parejas. “Nosotros no estamos para ponernos calificativos, hacemos lo que podemos con nuestros dones, talentos y la gracia de Dios; si con esto que tenemos y hacemos alguien puede considerarnos dignos de que se fijen en nosotros pues gracias a Dios, pero no es nuestra intención”, afirma Sergio.

Su camino junto a Cristo

A la pregunta sobre qué tan importante es la fe en un matrimonio, Martha se apura a contestar que es lo único que se tiene, pues la fe los ha sostenido y cuidado de muchas cosas, mientras que Sergio respalda la respuesta y agrega que es algo fundamental en su relación.Sin embargo, no solo la fe importa, “con la fe viene educación, con la fe viene creencia, con la fe vienen muchas cosas”, menciona él.

Y es precisamente lo que les han inculcado a sus hijas, Daniela y Valeria, a quienes, al ser entregadas ante los ojos de Dios, les pidieron seguir en el camino que ellos les mostraron, pues aseguran que la fe en el Señor es lo único que las va a ayudar a mantener su unión. “Siempre les hemos dicho que primero pongan su fe y no se suelten de él (Dios) y hasta ahora lo han hecho”, comparte Martha.

Se complementan en el amor

En lo profesional, ambos han sabido complementarse a la perfección, primero él como administrador de sus propios negocios y ella como ama de casa, y ahora, los dos, dentro del equipo de la gobernadora María Eugenia Campos Galván, Maru.

Sergio ocupa la dirección de la Junta Municipal de Agua y Saneamiento (JMAS) y ella maneja las relaciones públicas de la gobernadora en esta frontera, cargos que de alguna manera los acercan a la comunidad y les permiten ver cuáles son sus carencias, así como la manera de ayudarla, sin obviamente descuidar su relación como pareja.

“Cuando nosotros nos casamos nos pusimos de acuerdo que dentro de las prioridades estaba primero la familia, entonces yo me dediqué a trabajar y ella a la familia, a mis hijas y a su casa, hasta que las entregamos”, lo cual funcionó hasta que decidieron aceptar la propuesta del Estado, comenta Sergio.

“Es un trabajo muy demandante la Junta, yo trato de acomodar mi horario para que no afecte más de lo que ya afecta, porque es muy estresante y ella tiene muchas actividades también”, afirma él, y asegura que siempre hacen uso de la comunicación para mantener el buen funcionamiento de la pareja.

Servir a la comunidad desde su trabajo “es un privilegio y es una responsabilidad. Que te confíen la administración de un organismo que es tan importante para la ciudad, como es proveerle agua de buena calidad a los ciudadanos de Juárez es un privilegio, pero también una gran responsabilidad”, asegura Sergio, para quien también a la hora de desarrollar su trabajo “la oración es importantísima”.

El privilegio de su relación

Pero no todo es trabajo en la unión de los Nevárez Amaya, en su tiempo libre y ya con las hijas fuera del nido, ellos planean viajes y otras actividades que los acercan cada día más, como reflexionar de la vida que han construido juntos.

“Hemos tenido la oportunidad de ver otros matrimonios, y la verdad es inevitable la comparación. En nuestro caso Dios nos ha bendecido enormemente, hemos tenido una vida plena, llena”, dice el director de la JMAS.

“Cuando tú sigues al Señor él organiza tu vida y educa tu vida, y un matrimonio sin esa educación y esa guía va a ser muy difícil. Cuando Dios te dice que el hombre es la cabeza, te explica por qué es la cabeza, cuando Dios te explica que la mujer honra a su esposo, te dice por qué, porque él nos creó a los dos”, agrega.

En este punto de la conversación Martha piensa en lo vivido hasta hoy. “Cuando nosotros entramos al cristianismo algo que nos sirvió muchísimo fueron los cursos de matrimonio y cuando nosotros dábamos clases, que éramos muy jóvenes, y venía gente que tenía 25 años, ya casados y que se querían divorciar y nos platicaban la serie de problemas y situaciones, volteábamos y nos decíamos: ‘ mira, de todo lo que nos guardó Dios’, porque nunca pasamos a ser eso, siempre nos guardamos respeto y cuidamos de todo”.

“Somos unos bendecidos por tener a Dios en nuestro corazón, somos unos privilegiados”, dice ella, al tiempo que reconoce su amor por su marido.

“Después de treinta y tantos años yo sigo amando a Sergio con todo mi corazón… Dios hace que ese amor en mi corazón siga”, asegura.

Para los que apenas comienzan

Para finalizar, basada en su experiencia y en el aprendizaje de Dios, Martha aconseja a las nuevas parejas a quien dice lo mismo que a sus hijas, “no se aparten de los caminos del Señor; si no conocen a Dios que se acerquen a él, es lo único”.

Dicho consejo es el que ellos han seguido por más de tres décadas y que hasta ahora los mantiene plenos y bendecidos, y con miras a seguir disfrutando de su vida juntos.

“Ponme como un sello sobre tu corazón, como una marca sobre tu brazo, porque fuerte como la muerte es el amor”

Cantares 8 6

“Ser cristiano no quita los problemas, pero ayuda mucho a tener claro en dónde está tu visión y lo que vas a hacer, entonces en ese sentido nosotros hemos tenido un matrimonio pleno”

Sergio Nevárez

“Él me dice que yo no soy consciente de muchas cosas, yo vivo en el momento y en el tiempo y se acabó, y él está preocupado por cosas que vienen después”

Martha Amaya de Nevárez

Martha y Sergio Nevárez

Blessed by God

After 33 years of marriage, two daughters, “almost” four grandchildren and a lifetime of complementing each other, Martha and Sergio Nevárez are still as in love as ever and focused on doing their bit to help Juarenses to have a better quality of life.

Currently, each one from their trench holds important positions within the state government, which allows them to achieve their goals in terms of their community. After seeing their daughters grow up, they have given themselves, who now look after their own family.

Where it all started

Martha and Sergio tell Visionarias that they met during their time in high school, where they became great friends. After two years, they became boyfriends and stayed together while pursuing their professional careers, and another two years later, they decided to get married.

From the beginning, they have based their marriage on communication, love, respect and trust, values ​​that God has helped them strengthen through prayer, and retreats or courses that they always try to attend.

“He was a Christian before me, and he invited me to a congregation. When we got married, we started going to marriage courses; That helped us a lot because for a while we were solid and solid, then they gave us marriage courses, which were very useful for our daily lives,” Martha commented.

Thanks to that, she presumes to have a solid marriage and does not think she is an example for other couples. “We are not here to qualify ourselves; we do what we can with our gifts, talents and the grace of God; If with what we have and do, someone can consider us worthy of being noticed, then thank God, but that is not our intention,” affirms Sergio.

Your path with Christ

To the question about how important faith is in a marriage, Martha hastens to answer that it is the only thing they have because faith has sustained them and taken care of many things. At the same time, Sergio supports the answer and adds that it is something fundamental in their relationship. However, not only faith matters, “with faith comes education, with faith comes belief, with faith comes many things,” he mentions.

And it is precisely what they had taught to their daughters, Daniela and Valeria, who, upon being delivered before the eyes of God, was asked to continue on the path that they were shown. They assure that faith in the Lord is the only thing that will help them maintain their union. “We have always told them to put their faith first and not let go of him (God), and so far, they have done it,” shares Martha.

They complement each other in love.

Professionally, both have known how to complement each other perfectly, first he as the administrator of their businesses and she as a housewife, and now, within the team of Governor María Eugenia Campos Galván, Maru.

Sergio occupies the direction of the Municipal Board of Water and Sanitation (JMAS). She manages the governor’s public relations on this border, positions that somehow bring them closer to the community and allow them to see what their shortcomings are, as well as the way to help her, without obviously neglecting their relationship as a couple.

“When we got married, we agreed that the family would come first among the priorities, so I dedicated myself to work and she to the family, my daughters and her house, until we handed them over,” until they decided to accept the State’s proposal, comments Sergio.

“The board is a very demanding job; I try to accommodate my schedule so that it does not affect more than it already affects because it is very stressful and it has many activities too,” he says and ensures that they always make use of communication to maintain the smooth functioning of the couple.

Serving the community from your job “is a privilege and a responsibility. Being entrusted with the administration of an organization that is so important for the city, such as providing good quality water to the citizens of Juárez, is a privilege, but also a great responsibility”, assures Sergio, for whom also at the time of developing his work “prayer is essential.”

The privilege of your relationship

But not everything is working in the union of the Nevárez Amaya; in their free time and with their daughters out of the nest, they plan trips and other activities that bring them closer every day, such as reflecting on life they have built together.

“We have had the opportunity to see other marriages, and the truth is that the comparison is inevitable. In our case, God has blessed us enormously; we have had a full life, full”, says the director of the JMAS.

“When you follow the Lord, he organizes your life and educates your life, and marriage without that education and that guidance is going to be very difficult. When God tells you that the man is the head, he explains to you why he is the head; when God explains to you that the woman honors her husband, he tells you why, because he created us both”, he adds.

At this point in the conversation, Martha thinks about what she has experienced up until today. “When we entered Christianity, something that was very helpful to us was the marriage courses. When we gave classes, we were very young, and people came who were 25 years old, already married, and wanted to get divorced. They talked to us about the series of problems and situations, we turned around and said to ourselves: ‘Look, from everything that God kept for us’ because we never became that, we always respect each other and take care of everything”.

“We are blessed to have God in our hearts; we are privileged,” she says while acknowledging her love for her husband.

“After thirty-odd years, I still love Sergio with all my heart… God keeps that love in my heart going,” he says.

For those just starting out

Finally, based on her experience and learning from God, Martha advises new couples to whom she says the same as her daughters, “do not stray from the ways of the Lord; if they don’t know God let them come to him, that’s the only thing.”

This advice is the one they have followed for more than three decades and that until now, it keeps them full and blessed and continues to enjoy their life together.

“Put me like a seal on your heart, like a mark on your arm, because love is strong as death.”

Song 8 6

“Being a Christian does not take away problems, but it helps a lot to be clear about where your vision is and what you are going to do, so in that sense, we have had a full marriage.”

Sergio Nevarez

“He tells me that I am not aware of many things, I live in the moment and in time, and it is over, and he is worried about things that come later.”

Martha Amaya de Nevarez

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